Poblamiento de América

Tema historiográfico que versa sobre la llegada de los primeros seres humanos al continente americano y sobre el que se ha originado un importante debate. Aunque existen diversas hipótesis sobre esta migración prehistórica (teoría de Beringia, teorías de migración oceánica), hoy día se admite la teoría del ingreso inicial de población a América a través del estrecho de Bering, lo que debió de ser mucho más fácil durante los periodos de glaciación. A este primer movimiento migratorio, ocurrido en tiempos remotos, es muy probable que le siguieran otros, usando medios de navegación ligeros y realizando escalas en ciertas islas del mar de Bering. Es decir, se considera evidente que no hubo una sola migración desde Asia, sino que se produjeron varias oleadas muy prolongadas a lo largo del tiempo.

Posibles rutas seguidas por el ser humano para llegar a América.

El escenario

La entrada del hombre en América está relacionada con las glaciaciones o grandes periodos fríos. Los científicos han determinado que durante el primer periodo de la era Cuaternaria, el pleistoceno, se produjeron cuatro grandes glaciaciones, conocidas en América con los nombres de Nebraska, Kansas, Illinois y Wisconsin. Durante estos periodos las temperaturas descendieron de forma acusada. Al formarse grandes masas de hielo en las zonas polares, se produjo un fuerte descenso del nivel del mar. En los momentos de menor temperatura, el mar bajó unos 120 metros, dejando ver en el estrecho de Bering un largo puente de tierra, conocido como Beringia. Por este puente, mantenido durante miles de años, pasaron animales y hombres a América durante la última glaciación: Wisconsin.

Los glaciares cubrían prácticamente la totalidad de Norteamérica. En su momento de mayor extensión, el casquete glaciar tuvo más de 4 km de profundidad y 14,7 millones de km2 de extensión. Esta gigantesca masa se dividía en dos áreas, llamadas Lauréntida y Cordillerana. Cuando las temperaturas descendían, ambas masas se unían y creaban una barrera que impedía el paso hacia el sur. También en Sudamérica estaban cubiertas por glaciares la Patagonia chilena, la Tierra de Fuego y parte de la Argentina.

Fuera de las zonas cubiertas por glaciares, la vegetación era muy diversa, existiendo distintos ecosistemas que variaban en función del clima. Así, se encontraba una vegetación tipo tundra en las zonas más frías (como la que empezaba en el sur del Perú), bosques de coníferas hacia el norte de la Argentina, estepas frías y extensas praderas en las áreas centrales, así como bosques tropicales, sabanas y selva ecuatorial en las Guayanas y Brasil.

La fauna estaba compuesta por especies que emigraron desde Asia y se dispersaron por el continente: buey almizclero, mamut, bisontes, etc. Otras especies eran autóctonas de América, como los mastodontes, los tapires o los ciervos. Muchas de ellas, con el cambio climático de finales del paleolítico, acabaron por extinguirse.

¿Cuándo se produjo el poblamiento?

Reconstruir el pasado del hombre americano es muy difícil. Los glaciares, que permitieron el paso desde Asia a Europa, destruyeron también todas las posibles huellas que habrían permitido saber con precisión cómo fue este paso y en qué momento se produjo. Por este motivo, los investigadores que han estudiado los pocos restos que han llegado hasta nosotros no se ponen de acuerdo en decidir cuándo llegó el hombre a América.

Para algunos, el primer poblamiento de América se produjo durante la glaciación Illinois –hace 200.000 años–, una hipótesis hoy día muy criticada. Otros científicos piensan que los primeros grupos humanos llegaron hace 50.000 o 60.000 años, durante la glaciación Wisconsin, aprovechando un periodo de buen clima. Para un tercer grupo, el poblamiento se produjo en otro momento de la glaciación Wisconsin, hace 15.000 años.

¿Qué rutas siguieron los primeros pobladores?

Los primeros pobladores de América llegaron al continente en varias oleadas. Pese a existir indicios de la existencia de una inmigración oceánica y australiana hace unos 4.000 años, la teoría más aceptada, como ya se ha comentado, es la de que los primeros americanos llegaron desde Asia atravesando el estrecho de Bering, posiblemente en un momento de gran descenso –o desaparición– de las aguas marítimas de la zona.

Al bajar considerablemente el nivel del mar, Asia y América quedaron unidas por una llanura de hierba abundante, suficiente para alimentar a los grandes animales herbívoros que a su vez servían de alimento a los humanos. Siguiendo la caza, los primeros americanos atravesaron esta llanura y se instalaron en Alaska y el río Yukón, entre los glaciares y el mar. A medida que el hielo se iba deshaciendo, estos pobladores fueron desplazándose hacia el sur, en una serie de oleadas, aprovechando un corredor existente entre las dos grandes masas de hielo –Lauréntida y Cordillerana– o bien descendiendo por el litoral del Pacífico. Superados los hielos, en un proceso de miles de años el resto del continente americano fue finalmente poblado.