Sociedad

    La sociedad puede definirse como un sistema formado por seres humanos que comparten una misma cultura, se relacionan entre sí y forman un conjunto interdependiente. Se trata de una comunidad humana en la que sus miembros realizan una serie de funciones que permiten la supervivencia del grupo, no tanto de forma individual como en su conjunto. Su carácter homogéneo viene dado porque sus miembros comparten una serie de normas y valores culturales que le dan cierta cohesión y la diferencian de otras comunidades.

    El estudio de las sociedades humanas reviste una gran complejidad, pudiendo ser abordado desde perspectivas muy diferentes. Por una parte se puede estudiar todo el fenómeno de la socialización, es decir, de cómo unos seres humanos se relacionan con otros de acuerdo a unas normas y valores más o menos preestablecidos. En este sentido, no sólo será necesario analizar dichas normas y valores sino también qué mecanismos existen para transmitirlos: la familia, las instituciones o, por ejemplo, los medios de comunicación de masas.

    Por otro, es necesario comprender que las sociedades son entidades vivas y que, por tanto, están sujetas a continuos cambios. Este dinamismo provocará conflictos internos e incluso graves crisis que pueden alterar al completo la estructura de una sociedad y, por tanto, muchos de los mecanismos que ésta posee para garantizar su funcionamiento.

    Finalmente, también es posible abordar el análisis de las sociedades humanas atendiendo a su tipología: cómo se estructuran los grupos humanos, cómo se organiza el trabajo o la toma de decisiones, etc.

    Esto no quiere decir que las sociedades presenten fenómenos totalmente independientes entre sí; todo lo contrario. Las características particulares de las sociedades humanas interaccionan constantemente entre sí de forma que, por ejemplo, la distribución de los medios de producción puede determinar una estructura social concreta. Esto, a su vez, creará un tipo de conflictos internos característicos que, en algunos casos, podrán ser solucionados mediante procesos de socialización mientras que en otros casos, provocará fuertes modificaciones en la estructura social y económica.

    Por todo ello, cuando se estudia cualquier aspecto concreto de las sociedades humanas, es conveniente siempre tener en mente la relación existente entre esta característica y las demás.