Arte digital

Imagen compuesta por dos fotografías fusionadas informáticamente.

Por arte digital se entiende el que es creado en formato digital, con la ayuda de un equipo informático. Abarca desde obras generadas íntegramente en la computadora hasta otras que parten de imágenes ajenas, como pueden ser fotografías escaneadas, que son después manipuladas informáticamente. En el caso de que se tomen imágenes o materiales previos, no creados por el autor, sólo se considerará como arte el trabajo realizado sobre ellos cuando implique una considerable parte de transformación, de creación original.

En cuanto a los elementos que integran el arte digital, éste no se limita sólo a las imágenes, aunque en el texto que sigue se haga especial referencia al tratamiento digital de las mismas. Esta modalidad de arte puede incluir también textos, música y video. Es, por tanto, un tipo de arte multimedia.

En función del modo en que se empleen los medios informáticos y de que se parta o no de algún material previo para desarrollar la obra digital, este tipo de arte se divide en diferentes modalidades.

Arte generado por computadora

Las obras pertenecientes a este tipo de arte son generadas en su totalidad por medios informáticos, sin la existencia de material previo de trabajo. Los ejemplos de estas obras son frecuentes en el actual cine comercial, donde son empleados para la creación de los populares efectos especiales. Gracias a las imágenes generadas por computadora los espectadores pueden contemplar a dinosaurios que se mueven como si estuvieran vivos, enfrentamientos entre naves espaciales, luchas entre gladiadores y bestias o el hundimiento del Titanic.

Ilustración y pintura digital

En estas dos modalidades artísticas, el autor emplea la computadora como un lienzo donde puede dibujar o pintar. Ambas actividades se llevan a cabo con la ayuda de un ratón o de una tableta gráfica. En el caso de esta última, los movimientos se realizan sobre ella con un puntero especial y se traducen en la pantalla en forma de trazos. Una de las ventajas de trabajar de este modo, respecto al dibujo y la pintura tradicionales, son que el artista puede descomponer su obra en diferentes capas, ocupándose de cada una de ellas de forma independiente. La posterior superposición de dichas capas dará lugar a la obra final. Otro beneficio es la posibilidad de deshacer y rehacer partes del proceso, lo que elimina la dificultad o imposibilidad de corregir los errores que existe en el dibujo y la pintura no digitales.

Obra digital de Shurelo en la que el autor mezcla elementos fotográficos y pictóricos.

Los distintos softwares presentes en el mercado permiten a los artistas digitales utilizar el equivalente de todas las herramientas y efectos de los que disponen los dibujantes y pintores tradicionales, e incluso algunos más. Cuentan con una enorme variedad de colores, pueden simular el trazo de diferentes tipos de pinceles, lápices y brochas y tienen la posibilidad de reproducir efectos de luces y sombras.

Edición digital de imágenes

A diferencia del arte generado por computadora, en la edición de imágenes se parte de la adquisición de una imagen previa ya existente. Ésta puede encontrarse en el formato deseado, como una fotografía digital, o bien en formato analógico, como una imagen o un texto impresos en papel, y que por tanto será necesario escanear. El material base puede provenir incluso de sistemas de captación de datos cuyas lecturas no tienen forma de imágenes, pero que son transformadas en éstas a fin de poder ser analizadas de un modo más sencillo. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la información recibida por radiotelescopios y ciertos tipos de radares.

Una vez las imágenes se encuentren digitalizadas, se puede proceder a su edición, transformándola de acuerdo a los deseos del artista. El software que permite hacerlo es de dos tipos: editores de gráficos vectoriales y editores de mapas de bits, dependiendo de cómo se encuentre almacenada la información.