Comunicación no verbal

    La comunicación no verbal es la parte de la comunicación que utiliza elementos paralingüísticos y extralingüísticos, para acompañar el mensaje.

    Alfabeto de los sordomudos, ejemplo de lenguaje no verbal.

    Se realiza a través de múltiples signos como olores, gestos, movimientos, entonación, pausas, ritmo, etc., y suelen emplearse junto a la comunicación verbal actuando como reguladora del proceso e influyendo en el significado del mensaje. Los sistemas de comunicación no verbal varían según las culturas y esto puede incidir en la distorsión del mensaje o la mala interpretación del contenido. En este tipo de comunicación destaca el lenguaje corporal, formado por los gestos, los movimientos, el tono de voz e incluso los olores que emanan de la persona, y el lenguaje icónico, que engloba diversas formas de comunicación no verbal, como el código Braille, los signos de luto, un beso o las señales de la policía.

    En el proceso de comunicación oral tienen gran importancia los elementos no verbales, sean éstos voluntarios o no, pues en muchas ocasiones los interlocutores no son conscientes de su uso. La comunicación no verbal está compuesta por diversos signos como gestos (arquear las cejas, abrir mucho los ojos, sonreír), movimientos del cuerpo (posturas, proximidad o lejanía con el interlocutor) o sonidos (tono de voz, pausas) y complementa el lenguaje verbal, llegando a modificarlo o sustituirlo en algunos casos. Las señales son acompañantes habituales de las palabras y se puede afirmar que, en el transcurso de un diálogo entre dos personas, el 65% es comunicación no verbal.

    Con estos elementos no lingüísticos se realizan diferentes funciones en el proceso comunicativo. Una de ellas es reforzar, ya que pueden utilizarse para confirmar lo que se está contando, como por ejemplo mostrar tristeza cuando se cuenta algo que ha afectado al emisor. También pueden contradecir, esto es, negar o contraponer otra visión a lo que se dice. Es el caso de alguien que dice que se encuentra muy bien, aunque su cara muestra todo lo contrario.

    La comunicación no verbal adquiere cada vez más importancia y suscita un gran interés, por lo que existen tres áreas académicas que se encargan de estudiarla. La kinesia se ocupa de la comunicación no verbal expresada a través de los movimientos del cuerpo. Sus principales fuentes de estudio son la postura corporal, los gestos, la expresión facial, la mirada y la sonrisa. La paralingüística estudia el comportamiento no verbal expresado en la voz y recoge las variaciones no lingüísticas que influyen en el mensaje, como el volumen, el tono y el ritmo de la voz. La proxémica, por último, se encarga del comportamiento no verbal relacionado con el espacio que rodea a la persona. Sus ámbitos de referencia son el estudio acerca del espacio personal en cuanto a la proximidad física en la interacción y el contacto entre las personas y los estudios sobre la conducta territorial humana, referidos al espacio que necesita la gente para vivir y que concluyen, por ejemplo, que ciertos diseños de casas favorecen las disputas entre vecinos.