Comunicación oral

    La comunicación oral es la forma de intercambio de información que se basa en el uso del lenguaje hablado. El lenguaje es el medio de comunicación por excelencia entre los seres humanos. Cuando una persona quiere comunicar algo a otra puede utilizar la voz o la escritura, es decir, el código oral o el código escrito. La forma de comunicación oral precede en el tiempo a la escrita ya que hace cien mil años, el hombre ya había alcanzado un nivel de habla muy parecido al que posee en la actualidad. En cambio, la escritura apareció mucho después, hace aproximadamente seis mil años.

    Las sociedades más primitivas empleaban el lenguaje oral, que resultaba más sencillo y accesible a la hora de comunicarse. Sin embargo, este tipo de lenguaje no permanecía más allá del momento en el que era utilizado y es gracias a la aparición de la escritura cuando se logra preservar la información y los conocimientos de cada época evitando que se pierdan con el paso del tiempo.

    Características de la comunicación oral

    En la antigüedad, uno de los géneros más populares era la oratoria. En él se concentra el conjunto de obras literarias destinadas a ser leídas en público. Entre ellas se pueden distinguir fundamentalmente tres tipos: la sagrada, cuyo máximo exponente es el sermón; la jurídica, destinada a las argumentaciones legales, y la política, de gran importancia ya que aglutina el discurso de tipo parlamentario y popular. Sin embargo, la mayoría de las formas de comunicación oral se caracteriza por el uso de discursos verbales no elaborados o escritos previamente. Los interlocutores suelen establecer conversaciones –el tipo de comunicación oral más frecuente– de manera informal y espontánea.

    Lo más importante de estos diálogos y de la comunicación oral en sí es que permite conservar las relaciones entre los miembros de una sociedad. A través del diálogo con el otro se establece contacto con amigos, familiares y desconocidos, se obtiene información, se expresan necesidades y afectos y se crea el entramado que permite la correcta evolución de un pueblo. Sin comunicación, ese tipo de desarrollo sería muy complicado. Se usa la comunicación oral cuando el paciente está con el médico y le transmite su problema o cuando se acude al mercado. Además de la conversación, tan presente a lo largo del día, existen otras formas orales como el debate, la exposición o la entrevista, en las que el proceso está marcado por unas normas y una planificación previa.

    Existe una serie de características específicas de los procesos de comunicación oral que están presentes por lo general en sus diferentes modalidades. Una de ellas es la inmediatez, ya que todos los miembros que intervienen en el proceso de comunicación están presentes en el momento en el que se produce. De esta forma, el mensaje llega al receptor al mismo tiempo que es enviado por el emisor, lo que permite la interacción entre ambos. Además, junto a los componentes verbales, se utilizan con frecuencia elementos no verbales, como la mirada o los gestos; éstos transmiten información que completa el mensaje enviado. Por último está la temporalidad, es decir, los mensajes que se emiten en este tipo de comunicación no se conservan en el tiempo, son efímeros. La información desaparece una vez emitida, a no ser que se utilicen medios técnicos para grabarla. Esta particularidad hace que el emisor tenga que repetir la información más importante para que llegue con seguridad al receptor. Estas características hacen que no siempre el proceso de comunicación resulte satisfactorio ya que en la comunicación oral, por su propia esencia, puede perderse información o no llegar de forma clara al receptor.

    Para que la comunicación oral se realice de forma efectiva, es necesario que haya sencillez, claridad y concisión. Lo importante en el proceso es facilitar la comprensión del mensaje al receptor, por lo que hay que evitar expresiones complejas, eruditas o rebuscadas, es decir, que el lenguaje sea sencillo. Asimismo, la información debe contarse de forma clara, con un vocabulario que sea conocido por el receptor, una exposición lógica de las ideas y una sintaxis adecuada. El mensaje debe ser conciso, directo, con ideas concretas y sin redundancias, frases hechas o palabras que no sean pertinentes y no aporten ninguna información.

    Tipos de comunicación oral

    Fundamentalmente, se distinguen dos tipos de comunicación oral: la espontánea y la planificada. La comunicación espontánea no tiene una organización previa, temas ni estructura fijados con anterioridad. Es una forma comunicativa que se produce en forma de diálogo o conversación entre dos o más personas. Por el contrario, la comunicación planificada se realiza con un plan organizado que establece con anterioridad los temas a tratar, la estructura y las normas que seguirá el proceso de comunicación. A su vez, la comunicación planificada puede dividirse en otras dos. La primera es la comunicación multidireccional y en ella el diálogo se produce entre varios interlocutores que se van turnando, como en el caso de un debate. La segunda es la comunicación unidireccional y en este tipo un emisor habla para un grupo de oyentes, como por ejemplo en la lectura de un discurso.

    En estos dos tipos de comunicación se pueden incluir las diferentes formas en las que se concreta la comunicación oral, entre ellas, el diálogo, la exposición, el debate y la entrevista. Cada una tiene sus propias características y finalidades.

    El diálogo. Es un intercambio de información oral, informal y generalmente espontáneo en el que se alterna el uso de la palabra. Es la modalidad de comunicación más utilizada

    La exposición oral. Se trata de un tipo de discurso cuyo objetivo es desarrollar un tema para transmitirlo al oyente.

    El debate. Esta modalidad de comunicación es un diálogo formal en el que dos o más personas intercambian opiniones sobre un tema determinado con el objetivo de enriquecer el estado de la cuestión, y que generalmente cuenta con la participación de un moderador que dirige las intervenciones.

    La entrevista. Es un tipo de diálogo asimétrico en el que una parte, el entrevistador, busca obtener información de la otra, el entrevistado, a través de una serie de preguntas. La entrevista puede ser, en función de sus objetivos, periodística, de trabajo, clínica, etc.