Diálogo (comunicación escrita)

    Ejemplo de un diálogo escrito.

    Un diálogo es la reproducción escrita de una conversación. Mediante este tipo de manifestación verbal, los personajes intercambian en una conversación sus pensamientos, opiniones o experiencias. Resulta una de las formas expresivas que goza de mayor credibilidad entre los lectores, pues son los propios protagonistas quienes manifiestan directamente lo que quieren decir. A través del diálogo se mantiene el complicado equilibrio entre la comunicación oral y la escrita, ya que intenta reflejar la espontaneidad de la conversación oral, pero evitando repeticiones, errores o imprecisiones habituales.

    El diálogo cumple básicamente cuatro funciones. La primera es la rítmica, porque al alternarse con la descripción y la narración facilita el ritmo y la fluidez del texto, evitando la monotonía en la lectura. La segunda función es la argumental, pues se usa también para narrar los momentos claves de la historia y permite que la trama argumental avance. La tercera es la función informativa: con el diálogo se transmite información sobre situaciones que resultan más cercanas al lector, que presencia de forma directa la conversación. Por último, la función caracterizadora permite conocer mejor el carácter del personaje, su relación con los demás y sus intereses.

    A la hora de transcribir un diálogo y convertirlo en texto, se pueden utilizar tres estilos. El primero es el denominado estilo directo, que consiste en representar de forma literal lo que dice cada uno de los interlocutores que participan en la conversación. Cada una de las intervenciones se inicia con un guión y el narrador puede introducir algún inciso, señalado entre guiones.

    ¿Te encuentras bien?

    Estoy algo cansado —respondió con mala cara—. Creo que me voy a acostar.

    En el estilo indirecto, el narrador utiliza sus propias palabras para contar lo que dicen los protagonistas. No se utilizan guiones como en el estilo directo y se recurre a verbos de habla como preguntar, responder, decir o indicar.

    El chico respondió que estaba algo cansado.

    Finalmente, el estilo indirecto libre se trata de una variedad del estilo indirecto y la diferencia es que no se utilizan verbos de habla. Se puede diferenciar la voz del narrador de la del personaje gracias a los cambios en las formas verbales y el contexto.

    La mujer se preocupó al ver a su hijo en mal estado. ¿Te encuentras bien? Pero el joven no tenía muchas ganas de conversar. Estoy algo cansado, creo que me voy a acostar.