Esculpido

    Pietà , obra esculpida en mármol de Miguel Ángel.

    Técnica escultórica de sustracción de materia que consiste en labrar un material duro, como la piedra o el mármol, hasta darle la forma deseada. Los materiales empleados con más frecuencia son las rocas. Éstas presentan una serie de ventajas que las hacen especialmente idóneas para la escultura. En primer lugar, la mayoría son resistentes al agua y a las variaciones de temperatura, por lo que pueden emplazarse en exteriores. Por otro lado, existen abundantes tipos de roca, en gran cantidad y en todos los lugares del mundo, pudiendo ser obtenida en forma de grandes bloques, por lo que es posible elaborar esculturas de gran tamaño. Las rocas, además, poseen una estructura y textura homogéneas, y aquellas que son de grano fino pueden pulimentarse.

    Desde el punto de vista de la escultura, dentro de las rocas se diferencian dos tipos: las metamórficas y sedimentarias por un lado, y las ígneas por otro. Las rocas metamórficas y las sedimentarias son generalmente más blandas. Entre ellas se encuentran el alabastro y la caliza pero también el mármol. Por otra parte, las rocas ígneas, debido a su particular proceso de formación, poseen una mayor dureza. Entre ellas están el basalto y el granito.

    Mármol. Desde antiguo ha sido el material más valorado para la escultura. Se trata de una roca metamórfica, cuyo color depende de las impurezas que contenga, pudiendo variar entre el pardo, el rosa, el amarillo y el blanco, siendo este último el más apreciado. Posee una gran homogeneidad y es sencillo de trabajar. Su superficie es además muy tersa y uniforme, provista de una leve transparencia, lo que dota a las piezas escultóricas en mármol de un bello acabado y juego de luces y sombras. El uso de este material alcanzó su auge y mayor nivel de calidad durante el periodo de la Grecia clásica.

    Granito. Se trata de una roca ígnea, granulosa, dotada de una enorme dureza, por lo que es difícil de trabajar. La gama de colores abarca el rosa, el amarillo, el azul claro y el gris. Dada su solidez y carácter de roca inalterable, el granito se ha utilizado en abundancia a lo largo de la historia para la representación de imágenes religiosas y monumentales.

    Diorita. Es también una roca ígnea, y por tanto dura. Una vez pulida, su superficie adopta una textura tersa, provista de brillo.

    Basalto. Es una roca ígnea y dura. Su color es gris, aunque puede adoptar tonalidades más oscuras, próximas al negro, y también verdosas. Fue un material escultórico muy usado en la antigüedad. Entre los trabajos realizados con basalto destacan los enormes bustos de la isla de Pascua.

    Arenisca. Se trata de una roca sedimentaria. Es porosa y poco compacta, fácil tanto de extraer como de trabajar. No se puede pulimentar en la misma medida que otras rocas de mayor dureza. Los colores son claros: verdosos, ocres y grises. Fue la roca utilizada en India para esculpir numerosas imágenes del dios Buda.

    Caliza. Es una roca sedimentaria, con dureza de grado medio. Los colores van desde el blanco hasta el gris oscuro, casi negro, pasando por el amarillo y el pardo. Puede ser pulida.

    Alabastro. Es una roca de origen sedimentario. Es blanda y tiende a agrietarse y romperse fácilmente, por lo resulta complicado trabajar con ella. Su color es blanco o beige. Una vez pulimentada adopta un aspecto translúcido y brillante.