Perspectiva (dibujo)

La perspectiva es la técnica que permite representar objetos tridimensionales en una superficie plana, creando impresión de profundidad. Es por tanto un elemento de gran importancia en el dibujo, y en el dibujo técnico en particular.

Elementos de la representación de un objeto en perspectiva.

Existen diferentes tipos de perspectiva, entre los que se pueden destacar la caballera, la axonométrica y la cónica, pero todos ellos se basan en un mismo principio que puede ser explicado mediante el siguiente ejemplo. Si el espectador se sitúa frente al objeto, por ejemplo una casa, y dispone un papel entre sus ojos y ésta, observará cómo sobre el lienzo se “dibuja” una imagen reducida (a escala) de la casa. Esta imagen reducida es el resultado de hallar los puntos en los que cortan el papel las líneas imaginarias que van desde los ojos del espectador a cada uno de los vértices del objeto. La unión de dichos puntos crea el perfil de la casa: no sólo de su alzado sino también de su perfil en perspectiva, es decir, tal y como se ve desde el punto de vista del espectador.

La perspectiva cónica

Este tipo de perspectiva, además de crear una clara sensación de profundidad, ofrece una visión realista de los objetos representados. Por otro lado, hay que señalar que la escala de los objetos varía dentro del dibujo; dos caras de un objeto, que en la realidad poseen las mismas dimensiones, pueden aparecer con diferente tamaño.

Las líneas del dibujo en la perspectiva cónica se dirigen hacia un punto alejado, conocido como punto de fuga, el cual puede situarse a diferentes alturas. Se pueden diferenciar dos clases de perspectiva cónica: la frontal y la oblicua.

Perspectiva cónica frontal. Es aquella en la que una de las caras del objeto representado se sitúa sobre el plano del papel; en otras palabras, con su cara frontal paralela al plano del dibujo. Existe un único punto de fuga. De modo simplificado, los pasos que se han de seguir para el trazado serían los siguientes. En primer lugar se traza la cara frontal del objeto, paralela al plano del papel, la cual no sufrirá ninguna deformación respecto al original. Posteriormente se sitúa el punto de fuga, la posición del cual dependerá de que se quiera obtener una vista desde una posición más o menos elevada. A continuación se trazan las líneas de proyección desde los vértices de la cara frontal hasta el punto de fuga. Dentro del marco que definen estas líneas, se dibujan las caras del objeto paralelas a la inicialmente trazada. Sus dimensiones resultan algo menores, con lo que se logra la impresión de profundidad. Por último, sobre las líneas de proyección, se trazan las caras restantes del objeto.

Realización de la perspectiva cónica frontal de un cubo paso a paso.

Perspectiva cónica oblicua. Es en la que existen dos puntos de fuga, ambos situados sobre una misma línea horizontal. Al igual que ocurría con el punto de fuga en la perspectiva cónica frontal, esta línea puede estar emplazada a diferentes alturas: por encima del objeto representado, por debajo o a su misma altura. De modo simplificado, los pasos que hay que seguir serían los siguientes. Primero se traza la arista del objeto más próxima al plano del papel. Se sitúan los puntos de fuga a la altura que se desee y, a continuación, se trazan líneas de proyección desde los vértices de la arista dibujada hasta los puntos de fuga. En los marcos que estas líneas definen, se trazan las caras del objeto que confluyen en la arista. Desde los puntos de corte de las líneas verticales de las nuevas caras dibujadas con las líneas de proyección, se trazan nuevas líneas de proyección hacia los puntos de fuga. Sobre ellas se dibujan las caras restantes del objeto.

Realización de la perspectiva cónica oblicua de un cubo.

La perspectiva caballera

En esta modalidad de perspectiva, la representación de los objetos se lleva a cabo con ayuda de tres ejes de coordenadas: OX, OY y OZ. Sobre el papel, los tres ejes se disponen del siguiente modo. El eje OX se sitúa en un ángulo de 0° respecto a la horizontal y OZ perpendicular a él, es decir, formando un ángulo de 90°. El eje OY, por su parte, puede tener cualquier ángulo respecto a OX aunque lo habitual es que disponga de 135°.

Vista en perspectiva caballera de un cubo con elementos circulares en sus caras.

Para el trazado de los objetos, las caras frontal y posterior se sitúan en paralelo al plano formado por los ejes OX y OZ mientras que su perfil será paralelo al eje OY. La anchura (OX) y altura (OY) del objeto mantendrán así las proporciones reales mientras que la longitud o profundidad (OY) se obtendrá de aplicar a su magnitud real un coeficiente de reducción (por ejemplo 2/3).

La perspectiva caballera resulta sencilla de emplear, salvo cuando el objeto representado incluye algún elemento circular. Si ocurre así, es mejor situar tales elementos en la cara frontal (el plano del papel), para que puedan representarse como círculos y no sufrir deformaciones por causa de la perspectiva. En el caso de que los elementos circulares queden emplazados en las caras laterales, en la superior o en la inferior, deberán ser representados como elipses.