Polisemia y homonimia

    Ejemplo de una palabra polisémica.

    Fenómeno semántico que se produce cuando una palabra tiene dos o más significados –caso de la polisemia–, o cuando varios significados coinciden en un mismo término –homonimia–. Las palabras polisémicas son las que poseen varios significados, y, además del significado literal, son capaces de expresar otros nuevos. Así, “arco” significa “porción continua de una curva” pero también “arma hecha con una varilla elástica” o “fábrica que cubre un vano entre dos pilares”. La pluralidad de significados de estas voces hace que sea imprescindible para el hablante conocer el contexto, para que el mensaje pueda ser interpretado correctamente.

    Las palabras homónimas son aquellas que, siendo igual en su forma, varían en su significado; es decir, poseen un origen distinto. Es importante además distinguir entre las palabras homógrafas, es decir, las que se escriben igual, y las homófonas, cuya pronunciación es igual pero su grafía es distinta. Un ejemplo de término homógrafo es río, “corriente de agua continua que desemboca en otra o en el mar” o “primera persona del singular del presente de indicativo del verbo reír”. Las palabras homófonas en cambio dan lugar a dificultades ortográficas debido a que varía su grafía. Son bien conocidos los casos entre hecho (de hacer) y echo (de echar), y otros menos problemáticos como tubo/tuvo y ola/hola.