Bioma

    Distribución de los grandes biomas terrestres.

    Un bioma puede definirse como una región del planeta, de extensión relativamente grande, en la que concurren un clima, un tipo de suelo, una flora y una fauna similares, con independencia de su localización geográfica. Por ejemplo, el bioma de pluvisilva, o selva tropical, se extiende por el sudeste asiático (Indonesia, Tailandia, la India), por la mitad centrooccidental del continente africano y, en América, por el sur de México, el istmo central y la Amazonia. Se trata, por consiguiente, de un ecosistema que aparece en zonas de diferentes continentes, pero sobre latitudes semejantes, siempre más o menos próximas a la línea del ecuador. De esto se deduce que los límites dentro de los que puede existir un determinado bioma quedan definidos en primer lugar por el clima propio de una franja de latitud concreta.

    Dentro de los factores climáticos de los que dependen los distintos biomas, los principales son la temperatura y la humedad o, lo que es lo mismo, el nivel de precipitaciones. En las regiones tropicales y en las de clima templado las precipitaciones tienen mayor importancia como condicionantes del tipo de bioma. En cambio, a medida que se avanza hacia regiones más cercanas a los polos, la temperatura es el factor condicionante de más influencia. Otros factores abióticos también relacionados con el clima son las sequías, las inundaciones, los incendios o los cambios climáticos.

    Aunque condicionantes como la temperatura tienen importancia para la vegetación y la vida animal de los biomas tanto terrestres como acuáticos, en estos últimos intervienen de manera decisiva otros factores abióticos. Algunos de los principales son la salinidad de las aguas, la mayor o menor penetración de la luz en ellas, la acidez del medio o la existencia de corrientes y oleaje.

    Estos elementos son, entre otros, los que determinan las condiciones de los ecosistemas donde el agua −el hábitat que ocupa la mayor parte de la superficie de nuestro planeta− constituye el medio de soporte de la vida.

    Ríos y arroyos, lagos y estanques, estuarios, lagunas litorales, marismas, manglares y el inmenso bioma marino conforman, pues, una red de entornos que se relacionan entre sí y con los biomas terrestres que los engloban.

    Aunque existen muchas clasificaciones de biomas, una comúnmente aceptada es la compuesta por los biomas terrestres de:

    Pluvisilva o selva.

    Bosque templado.

    Sabana.

    Matorral.

    Pastizal.

    Desierto.

    Bioma de alta montaña.

    Tundra.

    Taiga o bosque boreal.

    No existe una clasificación tan consensuada de los biomas acuáticos aunque, como norma general, se puede distinguir entre:

    Biomas de aguas interiores (ríos, lagos, etc.).

    Biomas acuáticos de transición (manglares, lagunas marinas, etc.).

    Bioma marino (mares y océanos).