Agua lacustre

Representación morfológica de los principales lagos del mundo.

Al igual que ocurre en los océanos y ríos, el agua de los lagos no es pura. Contiene una gran variedad de sustancias disueltas y en suspensión. Basándose en el contenido de sales de sus aguas, los lagos se dividen en salados, con un alto contenido salino; salobres, con un contenido medio de sales, y dulces, con escaso contenido salino, inferior al 5%.

El lago Leman, entre Suiza y Francia, constituye un caso extremo de lago de agua dulce, dado que su contenido salino no alcanza los 0,18 gramos de sales por kilogramo de agua. En el extremo opuesto, el Gran Lago Salado, en Utah, Estados Unidos, cuenta con una salinidad seis veces superior a la del agua marina. Las sustancias que más abundan en la composición de los lagos salados son los cloruros y los sulfuros.

El Gran Lago Salado de Utah tiene una salinidad seis veces mayor que la del agua marina.

Se puede realizar otra clasificación de los lagos, en esta ocasión atendiendo a su contenido de oxígeno disuelto y de nutrientes, en especial nitratos y fosfatos. Ambos valores condicionan la presencia de organismos en sus aguas. Los lagos oligotróficos son los que cuentan con aguas muy oxigenadas, al mismo tiempo que su contenido en nutrientes es escaso. Los eutróficos poseen aguas con bajo nivel de oxígeno. Por último, los lagos distróficos son los que no cuentan con oxígeno disuelto.

En el fondo de los lagos se produce una importante sedimentación de los materiales que llegan a ellos. Tales sedimentos pueden ser detríticos, cuando están constituidos por arena, limo o arcilla; químicos, si son carbonatos y sales; bioquímicos, en el caso de que sean el resultado de la actividad fisiológica de los seres vivos, y orgánicos.

Temperatura del agua

La temperatura de los lagos no suele ser constante, sino que decrece con la profundidad. El estrato superior, más cálido, se conoce como epilimnion; el intermedio, como metalimnion, y el más profundo y frío, como hipolimnion. Estas diferencias térmicas se traducen en cambios en la densidad −menor cuanto mayor sea la temperatura−, que provocan a su vez desplazamientos del agua. El agua fría y más densa se hunde y obliga a moverse a la cálida y menos densa. En otras palabras, los lagos poseen corrientes.

Lago Mascardi, en el parque nacional argentino de Nahuel Huapí.