Aguas continentales

Se conoce como aguas continentales a la parte de la hidrosfera correspondiente al agua almacenada en los continentes.

Del total de agua dulce presente en la hidrosfera, sólo el 21% resulta apto para el consumo de los seres vivos. El resto se encuentra en estado sólido y forma los casquetes polares, los glaciares y las nieves perpetuas. En realidad, a ese 21% todavía habría que restarle cierta cantidad, pues parte del agua dulce de los continentes se encuentra mezclada con agua salada en las marismas o almacenada en depósitos subterráneos profundos y de difícil accesibilidad.

Ríos, lagos y aguas subterráneas

Entre las aguas continentales superficiales destacan los ríos y los lagos. Los primeros tienen su origen en manantiales naturales, fruto de una surgencia de agua subterránea o del aporte realizado por el deshielo de nieves y glaciares. Avanzan siempre hacia zonas bajas, siguiendo la pendiente del terreno, y desembocan en el mar o en otro río de mayores dimensiones.

Su corriente en la zona alta del curso es muy rápida, ya que pasa por pendientes acusadas. En el curso medio, y en especial cuando el río se aproxima a su desembocadura, la corriente se vuelve cada vez más suave. El área bañada por un río y por sus afluentes recibe la denominación de cuenca hidrográfica.

Los lagos son fruto del progresivo estancamiento de agua en una depresión del terreno, o bien de un ascenso del nivel freático del terreno. Salvo que de ellos parta alguna corriente fluvial, no cuentan con desembocadura al mar. Las aguas subterráneas son las que, por el proceso de infiltración, penetran en el terreno hasta llegar a depósitos donde se acumulan.

Las cuencas de captación, que en ocasiones coinciden con las cuencas hidrográficas, son las regiones del terreno que captan y transportan el agua de escorrentía hasta los depósitos de aguas superficiales: lagos y ríos. Normalmente, las cuencas están separadas entre sí por algún tipo de barrera orográfica, por ejemplo, una cordillera. Otras acumulaciones de aguas continentales, además de las citadas, son los pantanos, los torrentes, las lagunas, las albuferas, los estuarios, las marismas y las charcas.