Clima

Conjunto de factores que inciden en el tipo de clima de una región determinada.

Se define clima como el conjunto de condiciones de la atmósfera en un lugar determinado durante un periodo de tiempo relativamente largo. Es, por tanto, una especie de estado medio que presenta la atmósfera en un determinado lugar. Para conocer el clima se realiza una valoración media de todos los aspectos atmosféricos y los fenómenos meteorológicos que repercuten en un punto geográfico. Estos factores determinantes del tiempo atmosférico son, por ejemplo, las precipitaciones, las temperaturas o el viento.

Varias son las disciplinas científicas que se dedican al estudio del clima y de los aspectos meteorológicos con él relacionados. Entre ellas se sitúa la meteorología, una ciencia que investiga la estructura y el comportamiento de la atmósfera y los fenómenos que acontecen en ella. Los datos que se obtienen en sus diversas ramas facilitan el conocimiento de la situación atmosférica en cada momento y permiten realizar predicciones sobre el devenir del tiempo en los días siguientes.

Características del clima

El clima, entendido como grupo de fenómenos meteorológicos que caracterizan el estado medio del tiempo atmosférico en una región, está condicionado por un conjunto de diversos factores. Los más evidentes son la altitud, la latitud, la continentalidad o distancia del océano, la orientación de las costas, etcétera.

En sí mismo, el clima tiene una serie de rasgos propios diferenciadores de otros elementos del medio natural. Por una parte, es un elemento determinante en el medio natural, ya que la forma en la que se distribuyen la vegetación, la fauna y los seres humanos guarda un vínculo muy estrecho con las condiciones climáticas de cada zona.

Además, el clima posee un grado de abstracción peculiar, pues no se materializa como otros elementos en el paisaje. Igualmente, condiciona las actividades de los seres humanos, como la agricultura o el turismo. En las labores agrícolas, tal dependencia es mucho mayor en los países en desarrollo por los escasos recursos de que disponen para prever inundaciones o sequías y paliar sus efectos.

En otro contexto, en condiciones normales es posible conocer y prever el clima, si bien hay que tener en cuenta que en él influyen también valores extremos, ya que sus elementos son muy variables. En términos generales, los desastres climáticos se producen con mayor frecuencia que otras catástrofes naturales.

Otros factores condicionantes del clima

En la composición del clima de una zona geográfica intervienen varios factores climáticos. Aparte de los mencionados anteriormente, tales factores se clasifican en tres grandes grupos: astronómicos, meteorológicos y geográficos. Estos elementos actúan de forma conjunta y están interrelacionados. En un principio, los meteorológicos establecen el dominio en una zona, y sobre ellos se superponen los factores geográficos, que a su vez favorecen la aparición de climas regionales y locales.

Factores astronómicos

Consecuencia de los movimientos de rotación y traslación de la Tierra y de la latitud geográfica, los factores astronómicos determinan la existencia de estaciones. De ellos depende el grado de calentamiento de la superficie terrestre.

Atendiendo a estos factores cabe distinguir los grandes grupos climáticos. En las latitudes bajas predominan climas sin invierno, con temperaturas superiores a 18 °C. En las medias son comunes los climas con verano e invierno, y una sucesión clara de las estaciones. En las latitudes altas son característicos los climas sin verano con temperaturas por debajo de 10 °C.

Los factores astronómicos, o cósmicos, definen el carácter rítmico del tiempo. El ángulo de incidencia, formado por los rayos solares en el plano tangente a la superficie de la Tierra en un punto, es el factor responsable de controlar la llegada de energía a la superficie terrestre y varía según la estación, la latitud o la hora del día.

Dado que la energía se concentra más en el ecuador y disminuye hacia los polos, estos factores marcan los diferentes tipos de clima. El factor individual más influyente es el valor de esa inclinación de los rayos del Sol. Así, como referencia se llama subsolar al punto en el que los rayos inciden en ángulo recto. A lo largo del año, este punto se desplaza entre los trópicos de Cáncer y Capricornio.

Factores meteorológicos

Muy relacionados con los movimientos atmosféricos, los principales factores meteorológicos son las masas de aire, el tipo de circulación y los centros de acción. Por masa de aire se entiende el volumen de aire cuyas condiciones de temperatura y humedad son iguales en todo su plano horizontal y se distinguen del aire que tienen alrededor. De las masas de aire depende el intercambio de humedad y calor entre las diferentes latitudes. Según su grado de humedad, se distinguen masas de aire húmedas o marítimas y secas o continentales.

El tipo de circulación se refiere al sistema de vientos dominantes que se forma por la distribución de los sistemas de presión a escala planetaria. Por ejemplo, en la zona intertropical se encuentran los vientos alisios y en la zona templada, los vientos de oeste o del poniente.

Finalmente, los centros de acción son sistemas de presión canalizados por las masas de aire y que tienen también su distribución en el planeta. Así, las bajas presiones, que reflejan inestabilidad atmosférica, se producen habitualmente en el ecuador y en los ámbitos subsolares. En cambio, las altas presiones, indicadoras de estabilidad atmosférica, son frecuentes en las zonas subtropicales y en los polos.

Factores geográficos

En las características del clima influyen factores geográficos muy diversos y determinantes. En general, son los responsables de la enorme variedad de características climáticas. Uno de los fundamentales es la altura, cuya repercusión en el clima se observa en el aumento de las precipitaciones y el descenso de la presión y de la temperatura. Cuando la masa de aire se enfría en altura para ascender se produce un incremento de las precipitaciones.

En las latitudes medias es muy importante la exposición de las vertientes a los rayos del sol, ya que en esas zonas se producen las diferencias térmicas entre los dos lados de solana y umbría. En la segunda existe menor evaporación y una radiación inferior, por lo que es un lugar más fresco y húmedo.

A su vez, la disposición de las barreras de montañas respecto a los vientos es un factor de gran importancia porque determina una oposición evidente entre la vertiente de sotavento (resguardada del viento) y la de barlovento (expuesta al viento). En consecuencia, se dan desproporciones pluviométricas y un fenómeno conocido con el nombre de foehn, por el tipo de viento que genera. De aire seco y cálido a sotavento, provoca la ausencia de precipitaciones al favorecer climas desérticos no muy extremos.

La ubicación de un lugar respecto a los mares o continentes es otro fenómeno notable que influye en la naturaleza de las masas de aire. El agua es un moderador térmico muy importante, pues las masas de agua se enfrían y calientan más lentamente porque almacenan mejor el calor.

De esta forma se regulan las temperaturas evitándose las mínimas de invierno y las máximas de verano. Por tanto, en las zonas próximas al mar hay menos oscilaciones térmicas. Al contrario, en los lugares continentales la tierra se calienta y enfría con más rapidez y las temperaturas son más extremas, con mayor oscilación térmica que en lugares oceánicos.

Una abundante población vegetal impide que el Sol incida directamente sobre el suelo, calentando éste y también el aire. En su lugar, los rayos solares caen sobre las plantas y fomentan la evapotranspiración (véase el capítulo anterior).

Así, el vapor de agua que emiten las hojas contribuye a regular la temperatura, impidiendo que ésta ascienda demasiado, y favorece la producción de precipitaciones. Al mismo tiempo, por las noches la cubierta vegetal dificulta que el suelo libere el calor que ha absorbido durante el día, con lo que las temperaturas nocturnas son más suaves que si la tierra estuviera desnuda.

Finalmente, las corrientes oceánicas están también relacionadas con el clima por el intercambio calorífico entre ellas y el aire con el que están en contacto. Son agentes que se encargan de la redistribución de la energía en las diferentes latitudes de la Tierra, responsables de las características de los climas costeros. En general, las fachadas orientales de las masas de tierra tienen corrientes marinas cálidas, mientras que las occidentales de los continentes suelen estar bañadas por corrientes frías.