Criosfera

Se denomina criosfera a la parte de agua en estado sólido presente en la tierra.

La parte del agua del planeta Tierra que se halla en estado sólido, como el hielo o la nieve, forma la criosfera. En ella se incluye el permafrost, o subsuelo que permanece congelado de modo continuo en determinadas regiones del globo. No se incluyen, sin embargo, los cristales de hielo que se forman en las nubes y dan lugar a la nieve.

El mayor porcentaje de la masa de la criosfera, alrededor del 85%, se concentra en la Antártida. En lo que se refiere a extensión de superficie, la parte mayor se ubica en el hemisferio norte. En total, y de nuevo en lo referido a superficie, la criosfera cubre durante los meses invernales hasta un tercio de las regiones continentales del planeta.

En el hemisferio norte, las zonas que más contribuyen a la criosfera son el océano Ártico, Groenlandia, Alaska y el norte de Canadá y de Siberia, además de las cumbres más altas de los macizos montañosos, cubiertas por nieves perpetuas. A todo ello hay que sumar el ya mencionado permafrost.

La criosfera es un medio delicado, dependiente en gran medida del mantenimiento de las condiciones climáticas. Por este motivo, el progresivo calentamiento terrestre la sitúa en un serio peligro. El deterioro de la criosfera ya se detecta en el retroceso de ciertos glaciares y el derretimiento de parte del permafrost. Las consecuencias de esta fusión de los hielos, lenta pero que alcanza un nivel global, no pueden ser pasadas por alto.

La desaparición del permafrost, que constituye una gran reserva natural de agua dulce, implica una reducción de los recursos hídricos. Además, en ciertos terrenos, como las turberas, su descongelación se acompaña de emisiones gaseosas no deseadas, por ejemplo de metano. Algunos desastres naturales causados por la desaparición del permafrost son el derretimiento de masas de hielo contenidas en el subsuelo, lo cual ocasiona hundimientos del terreno y deslizamientos de tierra, y las coladas de barro que se producen en laderas próximas a los glaciares en retroceso.

Funciones de la criosfera

Las funciones que la criosfera cumple en la Tierra son varias. En primer lugar contribuye al control de la temperatura atmosférica, ya que el hielo y la nieve reflejan entre el 30 y el 90% de la radiación solar que incide sobre ellos, impidiendo así un calentamiento excesivo del terreno. En comparación, las capacidades de reflexión solar que poseen el agua y la tierra son bajas; entre el 5 y el 10% en el primer caso, y entre el 10 y el 40% en el segundo.

Otra función de la criosfera, y en particular del hielo marino, es la de aislar térmicamente el agua que queda por debajo del mismo. Finalmente, la criosfera ayuda a regular el nivel de los mares y océanos. Si todo el hielo de los polos se derritiera, la altura de las aguas ascendería unos ochenta metros, con lo que la mayor parte de las regiones continentales costeras quedarían sumergidas.