Modelo dinámico terrestre (estructura de la Tierra)

    La clasificación de las capas de que se compone el planeta Tierra se puede realizar basándose en dos criterios muy diferentes, aunque relacionados. El primero es la composición de los materiales que constituyen tales capas. El segundo atiende a las propiedades mecánicas de estos materiales, en qué estado físico se hallan, si son plásticos o elásticos, etc. Ambos criterios dan lugar, respectivamente, a dos modelos de descripción de la estructura del planeta: estático y dinámico.

    Gráfico que muestra un corte transversal del planeta en el que se aprecian las capas del modelo dinámico.

    El calificativo "dinámico" encuentra su razón de ser en que las propiedades mecánicas determinan, entre otras cosas, el estado físico en el que se encuentra y la posibilidad de que se produzcan desplazamientos en determinadas zonas del modelo.

    En este planteamiento, la capa más externa de la Tierra recibe la denominación de litosfera, término que proviene del griego y que significa "esfera de piedra". La litosfera abarca tanto a la corteza como a la parte externa del manto superior. Se trata de una capa rígida, con una profundidad que oscila entre 75 y 100 km.

    Por debajo de la litosfera se encuentra la astenosfera, que equivale a una franja poco profunda del manto. Abarca aproximadamente desde el límite inferior de la litosfera hasta 350 km de profundidad. Los altos valores de temperatura y presión que se dan en la astenosfera permiten que parte de sus materiales se encuentren fundidos. Esto hace que el conjunto posea una naturaleza plástica.

    Después de la astenosfera se halla la mesosfera. Ésta llega hasta lo que en el modelo estático es la separación entre el manto y núcleo, es decir, la discontinuidad de Gutenberg. Por último, la endosfera equivale al conjunto formado por el núcleo externo y el interno. En su parte más externa, la interrupción de ondas sísmicas de cizalla, u ondas S, las cuales sólo pueden propagarse en terrenos sólidos, hace pensar que los materiales que la constituyen se hallan fundidos.

    En el modelo dinámico, el borde del núcleo, lo que en el modelo estático es la discontinuidad de Gutenberg, pasa a denominarse nivel D. Estudios recientes han revelado que este nivel D no posee una superficie uniforme, sino que está salpicado de elevaciones y depresiones de hasta 10 km de altura que, según se cree, son consecuencia de desplazamientos del material líquido que forma el núcleo externo.