Traslación terrestre

    A la vez que gira sobre sí misma, la Tierra se desplaza también alrededor del Sol describiendo una órbita elíptica. Tal es el movimiento de traslación. Para dar una vuelta completa al astro, la Tierra tarda 365 días y casi 6 horas, a una velocidad media de unos 107.000 kilómetros por hora.

    En la trayectoria elíptica, la posición del planeta con respecto al Sol varía en cada época del año, ya que unas veces se sitúa más cerca y otras más lejos. Como el eje de rotación está inclinado, expone a los rayos solares un hemisferio y luego otro. Así, los rayos del sol inciden de forma distinta en cada lugar, lo que genera las diferentes zonas climáticas del planeta (dos templadas, dos frías y una cálida) y la sucesión de las estaciones.

    El movimiento de traslación permite también medir el tiempo. Los 365 días, aproximadamente, que tarda el planeta en completar la órbita en torno al Sol componen un año, que se divide en 12 meses (6 de ellos de 31 días, 5 de 30 días y el mes de febrero, que tiene 28 días). Las seis horas del tiempo completo del movimiento de la tierra que sobrepasan a los 365 días se acumulan de tal manera que, cada 4 años, se suma un día más al año, que se llama entonces bisiesto. Este día se añade a febrero, que pasa a tener, excepcionalmente, 29 días.