San Alberto Magno

    San Alberto Magno (1206-1280), religioso y filósofo alemán, obispo de Ratisbona, invirtió todos sus esfuerzos en hacer compatible los dogmas de la iglesia con el racionalismo filosófico.

    Nacido en 1206 en Lauingen (Suabia, actual Alemania), perteneció a la orden religiosa de santo Domingo y dedicó gran parte de su vida a viajar a lo largo de Italia y Francia estudiando religión y filosofía. Platón y sobre todo Aristóteles, con el que entró en contacto gracias a la obra de Averroes, fueron sus grandes influencias.

    Además, san Alberto Magno llevó a cabo una importante carrera eclesiástica, llegando a ser obispo de Ratisbona, y una fructífera labor docente en Colonia (Alemania) y la universidad de París (Francia), donde dio clases de teología. El pensador suabo murió en el año 1280, siendo canonizado por la iglesia católica en el año 1931.

    La totalidad de su obra se encuentra recogida en 21 volúmenes conocidos como Opera omnia. En Colonia existe en la actualidad un instituto que lleva su nombre, dedicado principalmente a la revisión y edición crítica de su obra.

    Como era propio de los pensadores medievales, la mayor parte de la obra de san Alberto Magno tiene un fin muy definido: demostrar que la religión y la filosofía son completamente compatibles. En su opinión, ambas pueden y deben llegar a las mismas conclusiones en torno a Dios y el mundo, aunque cada una con sus respectivos métodos.

    San Alberto Magno pretendía hacer coincidir de manera más concreta el pensamiento de Aristóteles con los grandes dogmas del cristianismo, para lo que explicó la racionalidad como una actividad derivada del alma y de su naturaleza. Además, el pensador suabo fue un gran comentador crítico de la obra científica del filósofo de Estagira, lo que posteriormente influyó de manera notable en el que fue su discípulo más aventajado: Santo Tomás de Aquino.