Santo Tomás de Aquino

La tentación de santo Tomás de Aquino por Velázquez.

Edición veneciana de 1778 de la Summa Theologica.

Santo Tomás de Aquino, teólogo y filósofo italiano nacido en Roccasecca, Nápoles, hacia 1225, y fallecido en el Castillo de Fossanuova, Lacio, en 1274. Es uno de los pensadores más influyentes de la filosofía occidental, al servir de puente entre la antigüedad griega y el mundo cristiano.

Datos biográficos

Perteneciente a una familia noble, siendo niño ingresó en la orden benedictina de Monte Cassino, donde recibió su primera formación. Entre 1239 y 1243 completó sus estudios en la Universidad de Nápoles, ciudad en la que pasó a formar parte de los dominicos, a pesar de la oposición de su padre. En 1245 aparece en París, como discípulo de San Alberto Magno, con quien permanecerá en Colonia entre 1249 y 1252. De vuelta a París, fue ordenado sacerdote y se licenció en Teología.

En la capital francesa intervino en las disputas existentes entre los partidarios y los detractores de las órdenes mendicantes (como los dominicos), de los que se solicitaba su expulsión de la Universidad. Santo Tomás, dominico, intervino en los debates en apoyo de los mendicantes y demostrando con sus argumentos una gran erudición y una excelente capacidad retórica. En 1256 logró la victoria al ser admitido en el claustro de profesores, junto con San Buenaventura, pasando a impartir la docencia en Teología. Poco después regresó a Italia, ejerciendo su magisterio en varias ciudades. Por encargo del papa Urbano IV reordenó en Roma la educación de los dominicos. En 1269 volvió a París para continuar con su carrera docente.

En la capital francesa participó activamente en la controversia teológica suscitada por los averroistas, seguidores de la doctrina de Averroes, que dudaban de la inmortalidad del alma individual. En 1272 regresó a Nápoles, continuando con su labor docente durante los últimos años de su vida. Comisionado por el papa Gregorio X para asistir al Concilio de Lyon, falleció en el camino.

Obra filosófica

Junto con una ardua labor docente, Tomás de Aquino legó una intensa obra filosófica, que constituye una de las bases fundamentales del pensamiento católico occidental. Entre su vasta producción, deben citarse Summa Theologica, Summa contra gentiles, De ente et essentia, Contra impugnantes Dei cultum et religionem, De aeternitate mundi, De unitate intellectus contra averroístas, De mixtione elementorum, Quaestiones disputatae (De veritate, De potentia, De anima, De malo, De unione Verbi incarnati) y Quaestiones Qodlibetales, así como diversos y valiosos comentarios sobre la obra de otros autores, como Aristóteles (De la interpretación, Segundos analíticos, Física, Del alma, Metafísica, Política, Del cielo, Del mundo, De la generación y la corrupción), Pedro Lombardo (In quatuor libros Sententiarum) o Boecio (Trinitate), entre otros textos. Su vasta erudición hizo que fuese llamado Doctor Angélico, siendo canonizado en 1323.

El tomismo

Discípulo de San Alberto Magno, se considera a Santo Tomás una de las principales fuentes de la filosofía cristiana, más concretamente de la escolástica. Todo su pensamiento (el llamado tomismo) está marcado por el deseo de unir la fe y la razón, es decir, la teología y la filosofía, empeño que le conllevó no pocas oposiciones por parte de otros teólogos, que consideraban su pensamiento excesivamente racionalista. Para Santo Tomás, ambos saberes: filosofía y teología, se basan en objetos de estudio diferentes: mientras que la primera estudia las leyes de la naturaleza y, por tanto, utiliza la razón, la segunda profundiza en el estudio de lo divino, y lo hace por medio de la fe y de las verdades reveladas por Dios, que son, por esto mismo, irrefutables. Sin embargo, Santa Tomás encuentra que ambas disciplinas coinciden en un mismo objetivo, el conocimiento de Dios, una verdad que califica de única y que puede ser al mismo tiempo conocida por medio de la fe y demostrada mediante la razón y la lógica. Santo Tomás expone que, puesto que Dios no se manifiesta a los hombres de forma evidente, su existencia debe ser demostrada de un modo lógico, es decir, utilizando la capacidad de entendimiento y abstracción con que el propio Dios ha dotado al ser humano. Para demostrar su existencia, se basó en el pensamiento de Aristóteles, especialmente en la propuesta de éste de utilizar la deducción lógica como una herramienta de conocimiento, ya que permite establecer analogías y relaciones causales por medio de las cuales la realidad tiene una explicación.

Cinco vías para la demostración de la existencia de Dios

Aunque las propuestas de Santo Tomás pueden ser consideradas muy novedosas, ya que el mundo medieval en el que vivió estaba dominado por el pensamiento de Platón y San Agustín, en ningún caso antepuso la lógica o la filosofía a la fe y la razón, pues consideró que las primeras debían estar siempre subordinadas a la segunda, es decir, que la razón debía ser una herramienta al servicio de la fe, y no sustituirla. De esta forma, con ambos mecanismos (fe y razón), Santo Tomás halló cinco demostraciones “lógicas” o vías de la existencia de Dios, todas ellas elaboradas según un método común: la lógica deductiva.

En la primera de estas vías, Santo Tomás expuso que el movimiento del mundo debía ser producido por un motor inmóvil. En la segunda estableció que todo efecto está motivado por una causa, debiendo, por tanto, existir una causa primera, origen de todas las demás. En la tercera estableció que debía existir un ser necesario, origen de todos los demás seres contingentes y, en la cuarta, que este ser, puesto que es el origen de todo (movimiento y seres contingentes), debía ser perfectísimo. Finalmente, en la quinta vía expuso que este ser, Dios, es el supremo ordenador del universo.

En definitiva, Santo Tomás razonó que, si todos los objetos y seres de la naturaleza (imperfectos y creados por Dios) están relacionados entre sí y unidos de un modo lógico y ordenado, es posible llevar a cabo una infinita serie de concatenaciones que, de modo ascendente, lleven hasta la causa primera, el origen último de toda la realidad, la que la ordena y la impulsa: Dios.

Junto con este mecanismo lógico, Santo Tomás aportó además otra novedad con respecto a otros autores, al invertir el proceso de conocimiento: no es Dios (fe) la herramienta utilizada para explicar la realidad de las cosas mundanas, sino que es la razón aplicada al conocimiento de las cosas mundanas lo que permite explicar la existencia de Dios.

Pensamiento moral y político

En otro orden de cosas, Santo Tomás estableció que existe un orden moral basado en la libre voluntad de los hombres. Esta moral tiene como centro la idea del Bien, que puede ser alcanzado libre y voluntariamente por el hombre por medio de la inteligencia y el conocimiento del mundo. Finalmente, Santo Tomás define al hombre como un ser social por naturaleza, que no puede vivir humanamente si no es en sociedad. La finalidad de la sociedad es doble: por un lado, debe satisfacer las necesidades naturales del hombre y, por otro, encaminarlo hacia Dios. En este ámbito, el político, Santo Tomás hace una aportación muy novedosa en el contexto medieval, al afirmar que el poder no tiene un origen divino directo, sino que es delegado a los gobernantes por medio del consenso popular, que a su vez lo ha recibido de Dios. La consecuencia lógica de esta doctrina, muy adelantada en su época, es la separación del poder político o civil del religioso, por cuanto en la Edad Media toda autoridad política se hace delegar directamente del papado.

Cronología de Santo Tomás de Aquino

1225 – Nace Santo Tomás de Aquino en Nápoles.

1239-1243 – Completa sus estudios en la Universidad de Nápoles.

1245 – Se traslada a París, como discípulo de San Alberto Magno.

1249-1252 – Residencia en Colonia.

1253 – Regresa a París. Es ordenado sacerdote y se licencia en Teología.

1256 – Comienza a impartir clases de Teología en la universidad.

1257-1268 – Viaja por Italia.

1259Summa contra gentiles.

1265Summa Theologica.

1269 – Vuelve a París para continuar en la enseñanza.

1272 – Regresa a Nápoles. Continúa su labor docente.

1274 – Muere en Lacio.

Esquema de Santo Tomás de Aquino

Teólogo y filósofo italiano. Su teoría constituye una de las bases fundamentales del pensamiento católico occidental. El tomismo está marcado por el deseo de unir fe y razón, teología y filosofía. Si Dios no se manifiesta de forma evidente, su existencia debe demostrarse a través de la lógica, utilizando la razón.

Obras importantes: Summa Theologica, Summa contra gentiles.