Carlos I de España y V de Alemania

El emperador Carlos V en Mühlberg, cuadro realizado por el pintor de corte Tiziano.

Carlos I de España y V de Alemania (1550-1558), rey de España (1517-1556), archiduque de Austria (como Carlos I, 1519-1521) y emperador de Alemania (1519-1556). Fue el primer monarca español de la casa de Austria y heredó el Imperio español, el austriaco y el borgoñón, territorios que comprendían los reinos de Castilla, Aragón, Valencia, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, el Atlántico (Canarias y el Nuevo Mundo), los Países Bajos y Austria. Posteriormente Carlos I accedería a la corona del Imperio alemán, fundando el Sacro Imperio Romano Germánico. El emperador centró su política en la defensa de la cristiandad y de sus territorios.

El príncipe Carlos nació en Gante (Países Bajos) el 24 de febrero de 1500. Era hijo de Felipe I el Hermoso y de Juana la Loca, nieto por línea paterna del emperador Maximiliano de Austria y de la duquesa María de Borgoña y, por línea materna, de los Reyes Católicos Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla. A la muerte de su padre en 1506 fue su tía Margarita de Austria, regente de los Países Bajos, quien se ocupó de su educación. Su preceptor y guía espiritual fue Adriano de Utrech, quien se convertiría posteriormente en el papa Adriano VI.

Carlos I de España y V de Alemania

Con tan sólo 15 años de edad Carlos asumió las funciones de gobierno en los Países Bajos y, a la muerte de su abuelo Fernando II de Aragón un año después se convirtió en soberano de España junto a su madre Juana de Castilla, que fue declarada incapaz y recluida en un convento. En septiembre de 1517 Carlos desembarcó en la costa cantábrica para hacerse cargo de un estado del que conocía muy poco debido a su educación flamenca. Acompañado de un séquito de holandeses, el nuevo rey fue recibido por las Cortes en 1518 sin que despertara simpatías entre los castellanos. Algo parecido ocurrió en Aragón, adonde acudió para jurar las leyes y fueros. En Barcelona Carlos recibió la petición del navegante Magallanes de poner bajo su bandera la travesía a las Indias orientales.

Con la muerte del emperador Maximiliano en 1519 quedó vacante el imperio alemán, presentándose como aspirantes a la corona imperial Francisco I de Francia, Enrique VIII de Inglaterra y Carlos I de España y Austria, que consiguió derrotar a sus contrincantes el 28 de junio de 1519 gracias al dinero aportado por el banquero Jacobo Fugger. Carlos se proclamó rey de Alemania y emperador electo del Sacro Imperio en una ceremonia celebrada en Aquisgrán en octubre de 1520. Mientras tanto, en Castilla estalló la revuelta de los comuneros por el descontento frente al absentismo del monarca, el nombramiento de flamencos para cargos españoles y los gastos ocasionados a las arcas del reino por la compra de los siete príncipes electores alemanes que se decantaron por Carlos como emperador frente a sus rivales.

Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico

Aunque el nuevo emperador pasó la mayor parte de su vida fuera de la península ibérica, desde el principio se persuadió de la importancia de su herencia española como sustento para sus campañas militares. Aplacada la revuelta castellana tras la batalla de Villalar (Valladolid) el 23 de abril de 1521, Carlos V tuvo que hacer frente a lo que sería la mayor amenaza de su reinado: la expansión del movimiento de la Reforma de la iglesia de Martín Lutero. Rechazando las tesis planteadas por el protestantismo en el Edicto de Worms, Carlos V declaró la guerra a la herejía y encontró en España el apoyo moral para defender la cristiandad en Alemania.

Para reforzarse frente a los enemigos Carlos V debía cohesionar sus territorios, lo cual requería el control de Milán, que comunicaba sus posesiones mediterráneas con las continentales y que estaba ocupado por Francisco I desde 1515. En 1521 Carlos V se vio abocado a la guerra contra Francia, obteniendo la victoria en las batallas de Bicoca (1522) y Pavía (1525). Milán fue cedido a Carlos V (quien a su vez lo entregó al duque Francisco Sforza) en el Tratado de Madrid (1526), por el que además se liberaba al monarca francés, hecho prisionero en la batalla de Pavía, a cambió de que éste cediera Borgoña al emperador.

En 1526 Carlos V se casó con Isabel de Portugal, y ese mismo año el rey francés se negó a acatar los términos del Tratado de Madrid, incumpliendo la cláusula de ceder Borgoña a Carlos V y aliándose con el papa Clemente VII y con Enrique VIII de Inglaterra en la Liga Clementina o de Cognac, por lo que la contienda se reanudó. Carlos V invadió Italia, y en mayo de 1527 sus tropas saquearon Roma e hicieron prisionero al papa Clemente VII, lo cual enemistó al emperador con la cristiandad.

La rivalidad con Francia se zanjó temporalmente en 1529 con la paz de Cambrai, a través de la cual Carlos renunció a sus pretensiones sobre Borgoña a cambio de la renuncia de Francisco I sobre Italia. Un año después Carlos V devolvió al papa las tierras ocupadas y fue coronado por éste en Bolonia como rey de Italia y emperador.

Luchas contra los otomanos, los protestantes y Francia

Para hacer frente al problema religioso de Alemania, Carlos V convocó la Dieta de Augsburgo, donde se ratificó en líneas generales el edicto de Worms. Los príncipes alemanes simpatizantes con la Reforma se unieron en la Liga de Smalkalda, junto con Francia y Dinamarca. Por otra parte los turcos presionaban las fronteras del emperador en Europa central, y Carlos V se vio obligado a hacer algunas concesiones a los protestantes para que estos le ayudaran a luchar contra los otomanos, que intentaron sin éxito ocupar Viena en 1529 y en 1532.

Carlos V asumió la defensa del mar Mediterráneo y la tarea de expulsar de él a los corsarios otomanos. En 1535 emprendió las campañas contra Barbarroja y de la conquista de Túnez. Desde allí se dirigió a Nápoles y a Roma, obteniendo el apoyo papal tras la nueva invasión francesa de Saboya. Las hostilidades llegaron a su fin en mayo de 1538 con la Paz de Niza.

Una revuelta en Gante reclamó la presencia del emperador en los Países Bajos. A su llegada, en febrero de 1540, Carlos V revocó todos los privilegios otorgados y mandó ejecutar a los responsables de la rebelión. Los otomanos volvieron a atacar Hungría y Carlos V recurrió a una expedición naval de castigo sobre Argel que acabó en fracaso.

En Italia el rey francés reanudó la disputa sobre el Milanesado, que Carlos V había cedido a su hijo Felipe (futuro Felipe II). Tras la derrota de las tropas imperiales en Cerisoles se firmó la Paz de Crépy, por la que se mantuvo básicamente el statu quo entre ambas potencias. Carlos V devolvió Borgoña y Francisco I renunció a Flandes, el Artois y Nápoles.

Las empresas militares supusieron un esfuerzo continuo para el emperador, y los préstamos que obtuvo de los banqueros alemanes y genoveses tuvieron que ser sostenidos por los castellanos y con las remesas de oro y plata llegadas de América, que Carlos V consideró como un regalo de la providencia para sostener su hegemonía en Europa. Sin embargo, las conquistas de México y el Perú no comenzaron a dar sus frutos económicos hasta 1550.

Libertad religiosa y pérdida de territorios

En diciembre de 1545 se inauguró el Concilio de Trento, convocado por el papa Paulo III para asegurar la unidad de la fe. El cónclave contó con el apoyo de Carlos V y la oposición de Francisco I. En Alemania la cuestión religiosa se encontraba en un momento delicado. El emperador, que había sido atacado por los príncipes protestantes, se impuso en la batalla de Mühlberg en abril de 1547 y durante el siguiente año permaneció en Augsburgo, donde redactó su testamento político a favor de su hijo Felipe y buscó una fórmula conciliatoria hacia los protestantes en el seno de la Dieta a través de la publicación de un Interim.

Un nuevo rey, Enrique II, llegó a la casa francesa de Valois con deseos de reavivar el conflicto con el emperador Carlos V, y en 1551 concluyó un tratado secreto con algunos príncipes alemanes deseosos de vengar la derrota de Mühlberg. Mauricio de Sajonia derrotó al emperador en Innsbruck, y Enrique II obtuvo los obispados de Metz, Verdun y Toul. Carlos V intentó llegar a un acuerdo con los príncipes en la Dieta de Passau (1552), hasta que finalmente, a través de la Paz de Augsburgo en 1555, se proclamó la libertad religiosa dentro del imperio sin que el emperador lograra recuperar los territorios arrebatados por Francia.

Enfermo de gota, Carlos V buscó fórmulas para la preservación de su imperio en el futuro. Así, pactó el matrimonio de su hijo Felipe con María I de Inglaterra y comenzó a pensar en su abdicación. En 1555 cedió sus derechos sobre España, los Países Bajos, Italia y los territorios de ultramar a Felipe, y la corona imperial y los territorios austriacos a su hermano Fernando.

A su vuelta a España en septiembre de 1556 se instaló en el monasterio de Yuste en febrero del año siguiente. Allí trazó los planes para la incorporación de Portugal a la corona de los Habsburgo y ayudó a su hijo, Felipe II, a la continuación de la guerra contra Francia y a defender la fe católica frente a la herejía. Asimismo, el emperador dedicó sus últimos esfuerzos a prepararse espiritualmente para la muerte, la cual se produjo finalmente el 21 de septiembre de 1558.

Cronología de Carlos I de España y V de Alemania

1500 – Nace el príncipe Carlos en Gante (Países Bajos). Hijo de Felipe I el Hermoso y Juana la Loca.

1506 – A la muerte de su padre, su tía Margarita de Austria asume su educación.

1515 – Asume funciones de gobierno en Países Bajos.

1517 – Se convierte en soberano de España. Su madre es declarada incapaz y recluida.

1520 – Se proclama rey de Alemania y emperador electo del Sacro Imperio. En Castilla estalla la revuelta de los comuneros descontentos.

1521 – Batalla de Villalar. Aplacada la revuelta castellana.

1522-1525 – Guerra contra Francia.

1526 – Tratado de Madrid. Matrimonio con Isabel de Portugal.

1527 – Guerra contra Italia.

1529 – Paz de Cambrai con Francia.

1530 – Paz con Italia. Carlos es coronado rey de Italia y emperador.

1535 – Emprende la conquista de Túnez.

1551 – Se reavivan los conflictos con Francia.

1555 – Paz de Augsburgo. Enfermo de gota, cede sus derechos a su hijo Felipe y a su hermano Fernando.

1556 – Se instala en el monasterio de Yuste.

1558 – Fallece.