Paul Cézanne

    "La casa del ahorcado", obra del pintor impresionista Francés Paul Cézanne

    Paul Cézanne (1839-1906), pintor francés postimpresionista que tuvo gran influencia en los movimientos vanguardistas del siglo XX, especialmente en el cubismo. Entre sus obras destacan Una moderna Olimpia, La casa del ahorcado o Bañistas.

    Paul Cézanne nació en Aix-en-Provence en 1839 en el seno de una familia acomodada y tuvo acceso a una buena educación. En el colegio de su ciudad natal conoció al el escritor Émile Zola, con el que trabó una buena amistad.

    Siendo aún muy joven accedió a una escuela de pintura, actividad a la que pretendía dedicarse aunque no gozaba del apoyo paterno. De hecho, debido a la insistencia de su padre, Cézanne se matriculó en la facultad de Derecho, pero no abandonó su intención de ser pintor y, finalmente, consiguió una pequeña asignación para marchar a París, donde le esperaba Zola, e inscribirse en la Academia Suiza.

    Debido a su carácter inestable y a su inseguridad cayó en una depresión al descubrir que no tenía la profesionalidad técnica de algunos de sus compañeros, por lo que no permaneció más de cinco meses en la capital francesa.

    Volvió a Aix-en-Provence y empezó a trabajar con su padre, pero un año después regresó a París con la determinación de quedarse. Su estilo, el cual no podía encuadrarse en ninguna de las dos tendencias dominadoras de la época, el neoclasicismo y el romanticismo, le dirigió hacia el Salon de Refuses, una galería fundada por Napoleón III para dar salida a los cuadros de los artistas rechazados por los salones de exposiciones oficiales. Allí coincidiría con otros pintores de la talla de Édouard Manet >BIO0619>, Camille Pizarro, Pierre Auguste Renoir o Edgar Degas, con quienes daría forma al movimiento impresionista.

    En un primer periodo, el estilo pictórico de Cézanne era sombrío, caracterizándose por el uso de colores oscuros y pigmentos espesos. Fue la influencia de Pissarro lo que provocó un cambio radical en su modo de pintar, pues le enseñó a utilizar colores puros y a no recurrir a bocetos previos, sino a plasmar directamente las impresiones. La intención era captar los efectos fugaces de la luz y la concepción de la propia naturaleza. Cézanne comenzó a usar colores brillantes y vivos y el tema de sus pinturas se centró en la vida del campo, dada su inseguridad a la hora de representar la figura humana y a las críticas poco favorables hacia su obra.

    Entre 1880 y 1890, Cézanne vivió una importante transición en el terreno personal. Rompió su relación con Zola y otros amigos, y tras la muerte de su padre, decidió volver a Aix, abandonando a Hortense, con quien se había casado en 1884.

    La evolución que vivió la pintura de Cézanne en estos años fue evidente, consiguió una sencillez y expresividad extraordinarias. Representaba la luz y las formas naturales con unas cuantas pinceladas de color. Sin embargo, sus inseguridades nunca desaparecieron y él seguía lamentándose por su incapacidad para representar la figura humana.

    Las décadas posteriores fueron en cambio las de su consolidación. En 1895 el marchante de arte parisino Ambroise Vollard organizó una exposición con las obras de Cézanne, y en 1904, el Salón de Otoño le dedicó una sala de modo exclusivo. Se puede decir que, cuando murió, dos años más tarde, ya había alcanzado cierto reconocimiento. Su fama llegaría poco después, cuando los nuevos pintores vanguardistas y especialmente los cubistas Pablo Picasso y Georges Braque reconocieron su influencia en su pintura.