James Cook

    James Cook, capitán naval, navegante y explorador inglés nacido en 1728 en Marton-in-Cleveland (Yorkshire, Inglaterra) y muerto en 1779 en Kealakekua Bay (Hawaii). Exploró las costas de Canadá y dirigió tres expediciones al océano Pacífico bordeando los hielos antárticos, el Estrecho de Bering, Australia y Nueva Zelanda.

    James Cook ingresó en la marina británica como grumete en un barco costero, y en 1755 fue nombrado contramaestre. Fue enviado a las guerras coloniales de Canadá entre Francia y Gran Bretaña (1756-1763), y allí pudo explorar el río San Lorenzo, Terranova y la península del Labrador. También aprovechó para estudiar Astronomía y Matemáticas; conocimientos que posteriormente le permitieron alcanzar una gran reputación como cartógrafo y publicar en prestigiosas revistas científicas.

    La primera de sus expediciones al Pacífico (1768-1771) tuvo un doble objetivo: la observación del tránsito de Venus por el disco solar y el reconocimiento de una zona largamente buscada por los exploradores: el continente austral (llamada Terra Australis Incognita). Cumplió el primer objetivo, que contribuyó a resolver el problema de la distancia entre el Sol y la Tierra, y aunque no llevó a buen término el segundo, en el intento descubrió Tahití, Nueva Zelanda y Australia.

    La segunda expedición (1772-1775), destinada a encontrar la Terra Australis, también fracasó, si bien Cook atravesó el círculo polar antártico y descubrió numerosas islas y archipiélagos, entre las que destacan las Nuevas Hébridas, Norfolk, Nueva Caledonia y Georgia Meridional.

    La tercera expedición (1776-1779), cuya misión era descubrir el Paso del Noroeste entre el Atlántico y el Pacífico, le permitiría descubrir las islas Hawaii, a las que llamó Sándwich. La expedición abarcó la costa Noroeste de Canadá hasta Alaska y el estrecho de Bering, donde se encontró con masas de hielo inexpugnables. De vuelta a Hawaii, los nativos le dieron muerte en 1779.

    A Cook se deben algunos avances científicos importantes, como el uso del cronómetro para calcular la longitud en alta mar o el remedio contra el escorbuto.