Georg Wilhelm Friedrich Hegel

    Georg Wilhelm Friedrich Hegel

    Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831), filósofo alemán, máximo representante del idealismo, marcó el final del pensamiento moderno y el principio de la filosofía contemporánea. A través de su método dialéctico (tesis, antítesis, síntesis), propuso una realidad llamada Espíritu que sintetizaba sujeto y objeto, superando así la mayor deficiencia en la doctrina kantiana.

    Nacido el 27 de agosto de 1770 en Stuttgart (Württemberg, actual Alemania) en el seno de una familia profundamente cristiana, estudió filosofía en Tubinga durante dos años, donde se preparó para ser sacerdote. Sin embargo, desde muy pronto dejó constancia de su desinterés hacia la religión y la teología, prefiriendo el pensamiento clásico griego. Ya en la universidad entabló amistad con dos personajes que marcaron notablemente su vida y la historia del pensamiento alemán: el pensador y poeta romántico Friedrich Hölderlin y el filósofo idealista Friedrich Schelling. Juntos crearon la vanguardia del nuevo pensamiento idealista, basado en gran medida en la obra práctica de Inmanuel Kant.

    Hegel comenzó a ganarse la vida como profesor particular, dejando a un lado la carrera eclesiástica. Pronto publicó sus primeros escritos, basados en la tradición kantiana y en el estudio de los autores clásicos griegos. Cuando se acercaba a los 30 años sufrió una grave depresión debido en parte al irreparable estado de locura en el que había caído su amigo Hölderlin, con quien había decidido vivir en Francfort.

    Se dedicó entonces por entero al desarrollo de su pensamiento maduro en Jena, donde entró en contacto con la obra idealista de Fichte y el joven Schelling, que se había convertido en una celebridad. A partir de 1805 se dedicó a dar clases en la universidad, primero en Jena, y luego en Berlín, donde sus lecciones eran abarrotadas por jóvenes admiradores del gran pensador. Murió en Berlín el 14 de noviembre de 1831.

    Su extensa obra está dedicada a cada uno de los grandes temas de la historia de la filosofía, marcando con ella el fin de la modernidad y el principio de la contemporaneidad. Destacan Diferencia entre el sistema filosófico de Fichte y el de Schelling (1801), Ciencia de la lógica (1812-1816), Enciclopedia de las ciencias filosóficas (1817), Líneas fundamentales de la filosofía del derecho (1812) y sobre todo Fenomenología del Espíritu (1807), cumbre de su pensamiento y obra idealista definitiva.

    El pensamiento de Hegel partió del racionalismo crítico de Inmanuel Kant y el idealismo de Fichte y Schelling, aunque pronto consiguió superar las deficiencias de aquellos. Kant había propuesto la realidad como la confrontación de dos polos irreconciliables: el sujeto y el objeto. El ser humano sólo podía saber acerca de aquello que le llegaba por los sentidos, por lo que no podía superar la finitud de los objetos de la experiencia.

    Aunque Schelling y Fichte habían intentado superar esta limitación creando realidades absolutas que estaban por encima de esta relación entre sujeto y objeto, Hegel era consciente de que el problema no podía superarse de esta manera ya que se negaba uno de los términos. Con su idealismo, propuso una realidad absoluta llamada Espíritu, que si bien superaba la contradicción entre sujeto y objeto no la negaba, conservando intactas sus esencias. Esto lo conseguía gracias a la dialéctica, según la cual, la realidad se desplegaba gracias a un proceso dinámico constituido por una tesis, una antítesis y una síntesis, una superación.

    Así, si lo primero en la realidad es la lógica, la naturaleza aparecería como la negación de la lógica, como su antítesis; sin embargo, a través del trabajo, la lógica termina transformando la naturaleza, dando lugar a una nueva realidad, a una nueva síntesis en la que ambas se unen dando lugar al Espíritu. La historia misma es un proceso en el que el Espíritu consigue imponerse poco a poco a la naturaleza gracias al trabajo y al hombre, que hace de lo ideal una realidad material.

    La importancia de estas teorías es vital para el desarrollo de todo el pensamiento de los siglos XIX y XX. No en vano, la obra de Karl Marx está basada en gran medida en la de Hegel.