Homero

    Ánfora del siglo VII a.C. en la que se representa un episodio de la Odisea: Ulises y sus compañeros cegando al cíclope Polifemo.

    A Homero se ha atribuido históricamente la autoría de los dos grandes poemas épicos que se encuentran en los orígenes de la literatura griega, la Ilíada y la Odisea. Los principales investigadores han llegado incluso a rechazar su existencia histórica.

    Los documentos de origen griego aportan muy pocos datos sobre la supuesta biografía de Homero y hay que entenderlos más en un sentido legendario que en uno real.

    No se sabe exactamente en qué lugar nació Homero. Se piensa que previamente al siglo VII a.C., cuando la Ilíada y la Odisea eran unas obras bien conocidas en el mundo helénico.

    Algunos estudiosos proponen la teoría de que vivió en el siglo XII a.C., época en que se desarrolló la guerra de Troya, acontecimiento donde se enmarca la acción de la Ilíada.

    Otros, en cambio, han entendido que dicho conflicto es narrado como un hecho lejano en el tiempo y llegaron a situar a Homero entre los siglos IX y VII a.C.

    La situación se complica aún más cuando se plantea su lugar de nacimiento ya que ningún documento lo establece de manera segura.

    Debido a la enorme fama que adquirieron ambos poemas, hubo diversas ciudades griegas que se atribuyeron tal honor y prestigio. Entre ellas se encuentran la isla de Quíos y la ciudad costera de Esmirna.

    Como en los poemas son descritas ciertas áreas de Asia Menor cercanas al mar Egeo, se ha supuesto que pudo haber procedido de alguno de los lugares antes mencionados.

    Otro dato legendario muy divulgado a propósito de Homero es el referido a su pretendida ceguera. Asimismo, se dice que participó en competiciones poéticas rivalizando con Hesíodo, de quien se sabe que vivió entre los siglos VIII y VII a.C. Según esta hipótesis, habrían sido contemporáneos.

    La estructura de la Ilíada y la Odisea responde a una composición oral propia de una sociedad que no conoce la escritura o apenas la emplea, y que resulta útil para ser recitada delante del público. El tema principal de la Ilíada no consiste, en contra de lo que se repite a menudo, en la guerra de Troya, sino en la cólera de Aquiles, rey de los mirmidones y principal héroe de todos cuantos participaron en dicho acontecimiento. La Odisea contiene varias tramas, entre las que destaca la de las aventuras sufridas por Odiseo o Ulises durante diez años antes de regresar a Ítaca, isla de la que era rey. El tono de ambas obras es muy diferente: la Ilíada trata sobre la guerra y las penalidades que ésta acarrea a los hombres, la Odisea, en cambio, contiene una serie de viajes y aventuras en los que acechan los peligros pero sin los tintes dramáticos que teñían los versos del otro poema. Es importante señalar que dentro de las dos obras fueron intercalados algunos relatos breves de procedencia muy antigua y que el lenguaje empleado, repleto de arcaísmos y sinónimos, era muy diferente al empleado en el habla cotidiana.

    Ambos poemas no han llegado hasta la actualidad de la misma manera en que fueron puestos por escrito, cosa que ocurrió en el siglo VI a.C.

    A lo largo de la historia ha habido numerosas interpolaciones e incluso se cambiaron algunas palabras que no se comprendían por otras más modernas.

    En la época helenística se dividieron en 24 cantos por poema y un comentarista llamado Zenódoto atribuyó a Homero tan sólo la paternidad de la Ilíada.

    Entre los siglos XVIII y XX muchos estudiosos han discutido tanto la existencia del autor como el modo de composición de las obras que fueron la base de la educación de los griegos.