René Magritte

    “El espejo falso”, por René Magritte (Museo de Arte Moderno de Nueva York)

    René Magritte (René-François-Ghislain Magritte, 1898-1967), pintor belga, fue uno de los principales representantes del movimiento surrealista, destacando la ambigüedad de sus obras.

    Nacido el 21 de noviembre de 1898 en Lessines (Bélgica), estudió en la Academia de Bellas Artes de Bruselas desde 1916 hasta 1918, después de lo cual trabajó diseñando papeles pintados en una fábrica.

    Entre 1920 y 1924 pintó bajo la influencia de distintas corrientes como el cubismo, el orfismo, el purismo y el futurismo. Sin embargo, influenciado por la obra de Giorgio de Chirico La canción de amor y por los collages de Max Ernst, a partir de 1926 se introdujo en el círculo surrealista, estableciéndose en París, donde conoció a André Breton, Paul Éluard, Salvador Dalí y Joan Miró. De esta primera etapa surrealista destacan obras como La túnica de la aventura (1926), El asesino amenazado (1926), La perfidia de las imágenes (1928-1929) o El espejo falso. En todas ellas desarrolló un estilo muy personal conocido como “realismo mágico” y consistente en colocar en la escena objetos cotidianos dentro de un contexto que no les corresponde.

    Magritte regresó a Bruselas (Bélgica) en 1930 donde pasó el resto de su vida, exceptuando viajes puntuales, como el realizado a Nueva York en 1936, con motivo de su primera exposición individual en la galería Julien Levy.

    El mar y los cielos amplios figuran en muchas de sus obras como consecuencia del entusiasmo que sentía por los mismos en su niñez. Como ejemplos de ellos destacan Tiempo tormentoso (1928) o El castillo de los Pirineos (1959). Muchas de sus obras muestran también a un hombre invisible con bombín y abrigo negro, rodeado de un halo de misterio como en Golconda (1953).

    Su muerte tuvo lugar en Bruselas, el 15 de agosto de 1967, siendo reconocido como uno de los representantes más originales del movimiento surrealista.