Miguel Servet

    Miguel Servet (h. 1511-1553), médico y teólogo español, descubridor de la circulación pulmonar de la sangre. Sus ideas teológicas, condenadas por los protestantes y por la Iglesia católica romana, le llevaron a morir en la hoguera por orden de los calvinistas.

    Miguel Servet nació hacia 1511 en Tudela o Villanueva de la Sigena (España). A los quince años pasó a formar parte del servicio del franciscano Juan de Quintana. En 1528 se trasladó a Toulouse (Francia) para estudiar Derecho, y durante su estancia en esta ciudad empezó a abordar el problema de la Trinidad. Dos años más tarde acompañó a su patrón a Bolonia (Alemania) para asistir a la coronación de Carlos V (I de España) como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

    Durante los seis años siguientes residió en Lyon, Génova, Basilea y Estrasburgo, y en estas dos últimas ciudades conoció a destacados líderes de la Reforma. Estudió Medicina en la Universidad de París (1538) y ejerció la profesión en Viena (1542-1553). Durante estos años se dedicó además a investigar la circulación pulmonar a través de la observación anatómica.

    En 1553 fue procesado por hereje en Viena, y aunque logró escapar, fue apresado más tarde en Ginebra. Denunciado por Juan Calvino, murió quemado vivo en la hoguera en Champel (Suiza) el 27 de octubre de 1553.

    Entre las obras de carácter religioso publicadas por Miguel Servet destacan Trinitatis erroribus libri vii (1531), en la que expuso su idea sobre la Trinidad; Biblia sacra ex Santis Pangnini trasnslatione (1542), que presentó una nueva teoría sobre la profecía, y Christianismi Restitutio (1553), en el que abordó la materia de la regeneración del espíritu, cuestionó la divinidad bíblica de Jesucristo y abogó por una separación entre el estado y la Iglesia. La publicación de esta última obra desencadenó su procesamiento por hereje.

    En cuanto a sus estudios científicos cabe mencionar la traducción de Geographia de Ptolomeo (1537) y Syroporum universa ratio (1537). En Christianismi Restitutio describió la circulación pulmonar de la sangre rompiendo con el esquema galénico.