Luiz Inácio Lula da Silva

    Luiz Inácio Lula da Silva

    Lula da Silva con Cristina Kirchner

    Luiz Inácio da Silva (nacido en 1945), sindicalista, político y presidente de la República de Brasil desde 2003. Se le conoce popularmente como Lula, nombre que agregó de modo oficial a su apellido en 1982.

    Lula da Silva nació el 27 de octubre de 1945 en la localidad brasileña de Caetés (la antigua Vargem Grande), en el estado de Pernambuco. Fue el séptimo hijo de una familia de campesinos que se trasladó a Sao Paulo en busca de trabajo. Desde muy joven desempeñó diferentes ocupaciones para ayudar a la familia, como mensajero, frutero, vendedor y limpiabotas, por lo que pronto dejó los estudios. A los 14 años aprendió el oficio de tornero mecánico y entró a trabajar en empresas metalúrgicas instaladas en el cinturón industrial de Sao Paulo. Ingresó en el Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo y alcanzó su presidencia en 1975. Desde allí, en los años siguientes, encabezó varias huelgas reclamando la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores y se opuso a los gobiernos militares del momento, lo que acarreó su detención y condena.

    Al mismo tiempo, en febrero de 1980, impulsó la creación del Partido de los Trabajadores (PT), formación de izquierdas que se mantuvo en la clandestinidad hasta 1982, año en que fue reconocido oficialmente. La carrera política de Lula comenzó ese mismo año al presentarse como candidato a gobernador del estado de Sao Paulo, elecciones en las que terminó en cuarta posición. Más adelante, en 1986, consiguió ser elegido diputado, lo que le permitió ganar más popularidad.

    En 1989 se presentó, por primera vez, a los comicios presidenciales, en los que fue derrotado en segunda ronda por Fernando Collor de Mello. A partir de entonces se dedicó en exclusiva a expandir el PT por todos los rincones del país y mantuvo su presidencia en los congresos de 1991 y 1993. Igualmente, encabezó masivas movilizaciones contra el presidente Collor que le obligaron a dimitir.

    Lula volvió a presentarse como candidato a la jefatura del estado en las elecciones de 1994, siendo derrotado por segunda vez, en esta ocasión a manos de Fernando Henrique Cardoso. Para los comicios presidenciales de 1998, el PT encabezó una alianza de diferentes formaciones de izquierda que eligieron a Lula como candidato. Sin embargo, por tercera vez volvió a fracasar, de nuevo ante Cardoso.

    Lula no cejó en su empeñó y, por cuarta vez, se postuló como candidato para los comicios de 2002 al frente de una amplia coalición de partidos contra José Serra, heredero político de Cardoso. Al no conseguir la mayoría absoluta en la primera vuelta (obtuvo el 46% de los sufragios), tuvo que celebrarse una segunda ronda en la que, esta vez sí, cosechó un gran respaldo popular: el 62% de los votos (más de 52 millones de papeletas). En enero de 2003 tomó posesión oficial como primer mandatario, con el compromiso de respetar los acuerdos internacionales suscritos por el país (para tranquilidad de los mercados financieros y las clases empresariales) y la promesa de enfrentarse a varios retos: acabar con el hambre y la pobreza, reducir la alta inflación, resolver el problema de la deuda pública, mejorar las infraestructuras del país y ampliar las coberturas sociales para los más desfavorecidos. A pesar de los logros en varios campos, su imagen quedó empañada por diversas irregularidades de las que fueron acusados algunos miembros del PT.

    En octubre de 2006, Lula se presentó a la reelección teniendo como principal opositor al socialdemócrata Geraldo Alckmin. Como en los anteriores comicios, fue necesario recurrir a una segunda vuelta que otorgó a Lula el 60% de los votos, lo que le permitiría gobernar hasta diciembre de 2010.

    Durante los inicios de su segundo mandato, Lula hubo de arrostrar las consecuencias de un cáncer de garganta que le obligó a recibir un tratamiento de quimioterapia. Recuperado de la enfermedad, concluyó su periodo de Gobierno en un marco de altos índices de popularidad y apoyo de los brasileños. Fue sucedido en el cargo en enero de 2011 por su correligionaria y colaboradora Dilma Rousseff.

    La trayectoria política tanto de Rousseff como de Lula da Silva se opacó seriamente a partir de 2016. La mandataria fue destituida a principios de ese año por el Senado brasileño y relevada en el cargo por su vicepresidente Michel Temer, por un presunto delito de falsedad en las cuentas fiscales. Por su parte, Lula se vio envuelto en varios procesos judiciales por supuestas irregularidades cometidas durante su mandato, acusado de lavado de dinero y corrupción pasiva y condenado a nueve años y seis meses de prisión en julio de 2017. Aunque presentó recurso ante los tribunales superiores, la carrera del ex presidente se vio seriamente comprometida, así como su intención de presentarse como candidato a las elecciones presidenciales de 2018.