Sócrates

    Sócrates (hacia 470 a.C.-hacia 399 a.C.), filósofo griego y maestro de Platón, gracias a quien conocemos la importancia de su pensamiento, basado en la dialéctica y la ironía, que, en contra del relativismo sofista, mantenía la existencia de una idea verdadera, buena y virtuosa de forma absoluta.

    Poco se conocería de la vida de Sócrates de no ser por la obra de otros pensadores como su discípulo Platón o por historiadores como Jenofonte. Así, se sabe que debió nacer alrededor del año 470 a.C. en Atenas, y que fue un ciudadano estimado y famoso que pasó la mayor parte de su vida en las calles de Atenas y en las escuelas, enseñando su particular forma de entender la vida y el mundo.

    Aunque participó en las guerras del Peloponeso entre los años 431 y 404 a.C., más tarde volvió a Atenas para mostrarse como un genial crítico de la hipocresía de los sofistas. Su postura revolucionaria hizo que fuese acusado de corromper a los jóvenes y de despreciar a los dioses griegos, por lo que fue condenado a morir ingiriendo cicuta. Sócrates, quien no se opuso a su condena, falleció envenenado hacia el año 399 a.C. en Atenas.

    No se posee ninguna obra de Sócrates; todo lo que se sabe acerca de su filosofía está recogido en los Diálogos de Platón, su discípulo, quien lo utilizó como protagonista de sus obras. A través de ellas se ha intentado esclarecer a lo largo de la historia quién era este inmenso personaje que marcó el devenir de todo Occidente.

    El pensamiento de Sócrates se caracteriza sobre todo por su contenido moral. Buscaba por encima de todo la virtud, el comportamiento bueno, y para ello criticaba sin descanso a los sofistas, quienes mantenían que la verdad y el bien eran relativos. En contra de esta corriente, Sócrates afirmaba la existencia de un fundamento, de una idea fuerte de lo verdadero, bueno y virtuoso (areté).

    También hizo famoso su método dialéctico y su ironía, que consistía en aparentar que no se sabía lo que se decía para al final demostrar que los argumentos de los demás eran falsos. Su frase más famosa era "conócete a ti mismo" y su importancia es fácilmente apreciable, ya que marcó el desarrollo de la historia del pensamiento a partir de Platón.