Demócrito

    Representación de Heráclito (izquierda) junto a Demócrito (derecha) hecha por Donato Bramante.

    Demócrito (460 a.C.-370 a.C.), filósofo griego, uno de los creadores de la teoría atomista del universo, iniciada por su maestro Leucipo, consistente en explicar el universo a través de la interacción de átomos.

    Apenas se conservan datos sobre su vida, salvo que fue ciudadano de Abdera (Grecia) y que vivió entre los siglos V y IV a.C. Discípulo del también filósofo griego Leucipo, fue el fundador del atomismo heleno y coetáneo de Sócrates.

    Introdujo el método de la demostración para confirmar sus investigaciones acerca de la composición del mundo. Según Demócrito, el ser es infinito y se compone de átomos, partículas ilimitadas e indivisibles que sólo se diferencian en la forma y el universo y lo que ocurre en él debe su explicación a la interacción de esos átomos entre sí, ya que estas partículas están en constante movimiento, lo cual les permite unirse y separarse en el vacío dando lugar al origen y a la muerte de los entes.

    De acuerdo con esta teoría, Demócrito determina que todo se compone de dos elementos: los átomos y el vacío, y que partiendo de ese fundamento existen dos tipos de conocimientos: el que se adquiere a través de los sentidos (el “oscuro”), es decir, las sensaciones; y el que se relaciona con la mente (el “auténtico”), el pensamiento.

    El filósofo griego compara el hombre con un microcosmos, cuya unión de átomos y vacío aspira a preservar el equilibrio, el bienestar, evitando los miedos por cualquier cosa divina o humana, en clara referencia a los comportamientos éticos. De hecho, Demócrito sostenía la no existencia de dioses y consideraba que la religión nacía del temor y las turbaciones provocadas por sucesos extraordinarios. De este modo, el destino de los hombres les pertenecía a ellos mismos.

    Investigador prolífico, sus obras tratan sobre ciencias como la física, la metafísica (El pequeño sistema del mundo), la matemática, la astronomía, la geografía, la filología y otras materias como la ética (Corpus democriteum).