Rafael Correa

    El economista ecuatoriano Rafael Correa (nacido en 1963) alcanzó por primera vez la presidencia de su país en los comicios celebrados en 2006 y fue reelegido en los de 2009 y 2013.

    Rafael Vicente Correa Delgado nació en Guayaquil el 6 de abril de 1963. Perteneciente a una familia humilde, por medio de una beca accedió a la Universidad Católica de su ciudad natal, donde en 1987 se graduaría en Economía. Tras pasar un año como voluntario en un poblado rural de extrema pobreza en la provincia de Cotopaxi, ejerció la enseñanza universitaria en Guayaquil y en Quito, al tiempo que obtenía becas para ampliar estudios en Lovaina (Bélgica) e Illinois (Estados Unidos).

    En 2005, cuando Alfredo Palacio pasó a ocupar la presidencia de la nación, Correa fue designado ministro de Economía, aunque sólo se mantuvo en el cargo durante cuatro meses. Su labor ya dejó traslucir una postura abiertamente nacionalista y crítica ante la actuación de los organismos financieros multinacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. 

    Tras abandonar la cartera económica, Correa inició su carrera en pos de la presidencia de la república al frente del Movimiento PAIS (Patria Altiva y Soberana), de tendencia social-cristiana. Los resultados de la primera vuelta lo llevaron a un enfrentamiento directo en segunda ronda con Álvaro Noboa, candidato del partido derechista PRIAN. En esta confrontación final Correa contó con el apoyo de las formaciones del centro y de la izquierda.

    El triunfo en las urnas vinculó a Correa con la corriente latinoamericana conocida como «izquierda nacionalista», representada principalmente por las figuras del venezolano Hugo Chávez y el boliviano Evo Morales. En un campo más amplio, la tendencia centro-izquierdista de Correa se situaba en la línea política de países como la Argentina, Chile, Brasil y Uruguay.

    Desde su acceso al poder, las prioridades del mandatario ecuatoriano han sido la creación de una Asamblea Constituyente (con el fin de controlar los privilegios de los partidos tradicionales del país), el desarrollo de una política económica social (plasmada en el incremento de un 15% en las inversiones sociales del Estado y en mayores fondos de ayuda a los grupos más desfavorecidos) y el equilibrio de género entre los miembros que conforman el ejecutivo (lo que ha llevado a que el 40 % de las carteras ministeriales estén controladas por mujeres).

    En 2009 ratificó la adhesión de su país a la Alianza Bolivariana para América Latina y el Caribe (ALBA). Ese mismo año, Correa se presentó a la reelección para la presidencia del país y revalidó su mandato tras obtener la mayoría absoluta en la primera ronda. Cuatro años más tarde repitió el triunfo, también en primera vuelta, y fue reelegido nuevamente en los comicios presidenciales de febrero de 2013. En este periodo profundizó en el programa de reformas políticas iniciado tras la entrada en vigor de la Constitución de 2008. En política exterior, el Gobierno ecuatoriano mantuvo varios enfrentamientos diplomáticos con los Estados Unidos (principalmente, por la concesión de asilo político a Julien Assange), al tiempo que profundizaba en un ambicioso proyecto de impulso económico y financiero.