Vaticano

La Ciudad del Vaticano es el estado más pequeño del mundo, así como el único cuyo idioma oficial es el latín. Su minúsculo tamaño no se corresponde con el peso de su diplomacia, una de las más influyentes del concierto internacional. Tales son sólo algunas de las singularidades de este pequeño territorio enclavado dentro de la ciudad de Roma, referencia ineludible para los millones de fieles católicos repartidos por el planeta.

Bandera de la Ciudad del Vaticano.

Población

El estado vaticano se ubica en 0,44 kilómetros cuadrados amurallados de la ciudad de Roma, en la orilla derecha del río Tíber. Se alza sobre parte de la colina conocida en la antigüedad con el nombre de Mons Vaticanus, así como en la llanura adyacente.

La mayor parte de su patrimonio monumental (Museos Vaticanos, basílica de San Pedro y plaza de San Pedro) se localiza en dicha llanura, al este. El oeste es una zona arbolada que constituye los jardines vaticanos. La altura máxima de este pequeño territorio es de 77 metros sobre el nivel del mar.

Imagen de la basílica de San Pedro, en la orilla derecha del río Tíber.

La jurisdicción vaticana no se limita a estas 44 hectáreas, ya que el Estado papal tiene reconocidos derechos extraterritoriales sobre varios monumentos romanos: las basílicas de Santa María la Mayor, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros; el palacio episcopal de Letrán, los palacetes de Maffei, de la Cancillería, etc.; y el conjunto arquitectónico del Gianicolo. Fuera de la capital italiana, esos derechos extraterritoriales se extienden a Villa Cybo, Villa Barberini, el palacio de Castelgandolfo, el Palacio Pontificio y un pequeño enclave en Santa Maria di Galeria, donde se levanta la emisora de radio del Vaticano.

El clima del Vaticano no presenta diferencias significativas con respecto al de la vecina ciudad de Roma. Es mediterráneo, con inviernos suaves y lluviosos y veranos bastante calurosos.

Demografía

El número de habitantes de la Ciudad del Vaticano no llega a mil, en su mayor parte clérigos y miembros de la Guardia Suiza. Los integrantes de esta fuerza militar, que data de principios del siglo XVI, son soldados suizos voluntarios. Hay que señalar asimismo la presencia diaria en el pequeño estado de unos tres mil trabajadores, mayoritariamente italianos. Las personas que componen esta fuerza laboral residen fuera del territorio vaticano, al que se desplazan regularmente para prestar su trabajo.

Lengua

La lengua oficial del Estado vaticano es el latín, conservado como idioma litúrgico de la Iglesia católica. No obstante, la lengua más empleada es el italiano. La presencia en el pequeño enclave de religiosos procedentes de todo el mundo hace frecuente el empleo cotidiano de idiomas como el inglés, el francés, el alemán (lengua oficial de la guardia suiza) y el español.

Religión

La religión oficial del Estado es la católica. No en vano, el Vaticano acoge en su suelo a la cúpula de la Iglesia católica, con el Papa o sumo pontífice a la cabeza.

Economía y comunicación

Datos económicos

El turismo es una de las escasas fuentes de recursos propios del Estado vaticano, que cada año recibe la visita de más de diez millones de personas. La industria editorial es otro sector relevante, merced a las numerosas ventas de publicaciones religiosas editadas tanto por la Tipografía Vaticana como por la Librería Editora Vaticana.

Las principales fuentes de financiación externas del pequeño estado son las contribuciones realizadas por las distintas diócesis e instituciones religiosas católicas del mundo. El Banco Vaticano es una entidad financiera propiedad del Estado. La moneda oficial del país es el euro. Existen monedas de euro con la efigie del Papa y la acuñación «Ciudad del Vaticano».

El Vaticano tiene un helipuerto, además de una línea de ferrocarril de 852 metros que enlaza el microestado con la red ferroviaria italiana a través de la estación de San Pedro. Esta vía férrea sólo se emplea para el transporte de carga.

El territorio vaticano también está comunicado con la capital italiana por cuatro líneas de autobuses: dos de ellas parten de la Piazza Venezia, y las otras dos de la estación Termini. Una parada de la red del metro romano se encuentra a escasos diez minutos a pie del Vaticano.

Comunicación

El influyente periódico L’Osservatore Romano es probablemente el medio de comunicación más importante del Vaticano. Se edita diariamente en italiano, semanalmente en inglés, español, francés y alemán, y mensualmente en polaco. El pequeño estado posee también una emisora radiofónica, Radio Vaticana, con emisiones para todo el mundo en más de treinta idiomas. Existe asimismo una emisora de televisión: el Centro Televisivo Vaticano. El Estado vaticano cuenta con un moderno sistema telefónico y postal (emite sus propios sellos). Tiene operativa una página web, disponible en varios idiomas, además de un dominio propio en Internet: .va.

Administración y política

El Papa o Sumo Pontífice es el jefe del Estado vaticano, además de representar la cabeza jerárquica de la Iglesia católica. El régimen político del país puede considerarse una monarquía electiva cuyo soberano ejerce un poder absoluto, ya que en la persona del sumo pontífice se concentran los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. La elección del Papa, cuyo mandato es vitalicio, se lleva a cabo mediante un cónclave en el que participan todos los cardenales con una edad inferior a los ochenta años.

El Estado de la Ciudad del Vaticano ofrece un marco territorial a la Santa Sede, institución rectora de la Iglesia que cuenta con personalidad jurídica propia. La Santa Sede es la entidad legal que desempeña las relaciones diplomáticas del Estado vaticano. La Curia Romana es el órgano de gobierno y administrativo de la Santa Sede. Entre los principales puestos de responsabilidad de la Curia, todos ellos subordinados al Papa, figuran los de secretario de Estado, presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano y gobernador de la Ciudad del Vaticano. El secretario de Estado ejerce funciones parecidas a las de un jefe de Gobierno y se encarga tanto de los asuntos generales como de las relaciones exteriores.

La Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano vendría a ser el legislativo de la Santa Sede. Sus miembros son cardenales nombrados para un periodo de cinco años por el Papa. A su vez, las competencias del gobernador, también conocido como presidente de la Ciudad del Vaticano, son las propias de un alcalde o regidor municipal: destacan sobre todo las tareas relacionadas con la seguridad local.

Soldado de la Guardia Suiza, creada en el siglo XVI, con su uniforme característico.

Dentro del Vaticano prestan sus servicios dos cuerpos armados: la ya mentada Guardia Suiza y el Cuerpo de la Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano. Sus funciones son básicamente policiales, en particular en lo relativo a la protección del Papa. La justicia vaticana, también adscrita a la Curia Romana, consta de tres tribunales: la Signatura Apostólica, la Sacra Rota Romana y la Penitenciaría Apostólica. El sistema legal se fundamenta en el derecho canónico. En los casos en que éste no sea de aplicación, rigen determinadas leyes especiales inspiradas en las disposiciones legales italianas.

Historia

Según la leyenda, la tumba de San Pedro se halla debajo de la basílica que lleva su nombre. Ésta empezó a ser construida por el emperador romano Constantino el Grande en el siglo IV. En el 756 se constituyeron los Estados Pontificios, con el Papa como monarca. Los Estados Pontificios se extenderían sobre buena parte del centro de la península Itálica. A comienzos del siglo XVI, el papa Julio II ordenó la completa reconstrucción de la basílica de San Pedro, que se encontraba muy deteriorada. Los papas ya habían establecido su residencia en suelo vaticano. En el siglo XIX, el Papado pidió el auxilio de Francia para hacer frente a los deseos anexionistas de los patriotas italianos. Ello no pudo evitar la pérdida en 1859 de los Estados Pontificios y la posterior entrada en Roma, en 1870, de las tropas italianas al mando de Giuseppe Garibaldi. Pese a la oposición del Papado, Roma pasó así a convertirse en capital de la Italia unificada.

El territorio vaticano fue un barrio romano más hasta 1929. Ese año, merced al Concilio de Letrán, Italia reconoció la soberanía papal sobre las 44 hectáreas que conforman el actual Estado. A cambio, la Santa Sede reconoció plenamente al Estado italiano y renunció a toda reclamación sobre su capital.

Desde principios del siglo pasado, se han sucedido en el pontificado varios papas de nacionalidad italiana, hasta 1978. En ese periodo ejercieron el papado san Pío X (1903-1914), Benedicto XV (1914-1922), Pío XI (1922-1939), Pío XII (1939-1958), Juan XXIII (1958-1963), Pablo VI (1963-1978) y Juan Pablo I (1978).

La prematura muerte de este último auspició el ascenso al pontificado del polaco Karol Wojtyla, que tomó el nombre de Juan Pablo II (1978-2005). En 2005 le sucedió el alemán Joseph Ratzinger, que fue nombrado Papa con el nombre de Benedicto XVI. El nuevo pontífice mantuvo en líneas generales la acción iniciada por su predecesor, aunque su talante más intelectual se reflejó en la elaboración de varias encíclicas doctrinales y en una menor actividad en los viajes al exterior. En la Misa del Gallo de 2009, Benedicto XVI cayó al suelo durante la audiencia pública por la agresión de una mujer que sufría trastornos mentales. El cardenal Roger Etchegaray resultó herido de gravedad en el incidente.

Después de la renuncia de Benedicto VI, el día 13 de marzo del 2013, el cardenal Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa, adoptando el nombre de Francisco. El nuevo pontífice inició su papado con una actitud humilde y voluntad de acercamiento y de reforma. Con una labor discreta impulsó cambios en las estructuras de poder del Vaticano y realizó una eficaz labor diplomática en la mediación de varios conflictos internacionales, especialmente para la reanudación de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. En este marco adquirió especial relevancia la visita apostólica del pontífice a la isla caribeña en septiembre de 2015.

Artes plásticas y patrimonio cultural

El patrimonio cultural del Vaticano es de un valor extraordinario. La basílica de San Pedro fue el mayor templo de la cristiandad hasta 1989. Su actual planta data de los siglos XVI y XVII, conforme a los planos sucesivos de Bramante, Rafael, Sangallo, Miguel Ángel y Carlo Maderno. Frente a la basílica se levanta la gran plaza homónima, con la monumental columnata obra de Gian Lorenzo Bernini. Tanto la basílica de San Pedro como la Capilla Sixtina acogen en su interior algunas de las más preciadas joyas artísticas del mundo, realizadas por creadores de la talla de Gian Lorenzo Bernini, escultor del baldaquino de la basílica, o Miguel Ángel, de la Pietà exhibida en una de las capillas de la basílica, así como pintor de buena parte de los frescos de la Capilla Sixtina.

Panorámica aérea de la plaza de San Pedro, rodeada por la columnata de Gian Lorenzo Bernini , vista desde la basílica.

El conjunto de los Museos Vaticanos (Pío-Clementino de escultura, Chiaramonti, Gregoriano Etrusco, Gregoriano Egizio, Pinacoteca y nuevas galerías de arte moderno) cuenta con colecciones de gran valor artístico, cultural e histórico. También hay que destacar la riqueza de los fondos bibliográficos de la Biblioteca Vaticana, en la que se alojan más de un millón de libros y unos 65.000 códices.