Fiji

Estado insular de las aguas del Pacífico sur, Fiji (también conocido como Fidji, Fiyi o Viti) ha vivido enfrentamientos étnicos entre los grupos oceánicos nativos y la comunidad india que durante muchos años han desestabilizado la democracia del país. La producción de caña de azúcar es la base de la economía nacional.

Bandera de la República de Fiji.

Medio físico

Situado en el mar de Koro, el archipiélago de Fiji se compone de más de ochocientas islas dispersas en el Pacífico, cuya extensión total asciende a 18.270 kilómetros cuadrados.

Las islas Fiji están formadas por una mezcla de sedimentos, depósitos de origen volcánico y formaciones coralinas. Las dos de mayor tamaño, Viti Levu (Gran Fiji) y Vanua Levu (Gran Tierra), presentan una similar distribución orográfica: una escarpada cordillera central a modo de columna vertebral, que alcanza los 1.000 metros en algunos de sus picos.

Viti Levu riega sus tierras con las aguas de cuatro ríos que surgen de sus cumbres: Rewa, Navua, Sigatoka y Ba. El río Labasa discurre por Vanua Levu.

Fiji disfruta de un clima tropical oceánico, donde las altas temperaturas, suavizadas en ciertas zonas por la altitud, se combinan con una elevada humedad ambiental. La temporada de lluvias se extiende de noviembre a marzo, y en ciertos años se sufre la llegada de huracanes.

Flora y fauna

Calor y humedad son la combinación perfecta para cubrir de vegetación boscosa el territorio fijiano, que se convierte en pradera y matorrales en la zona noroeste de las grandes islas debido a su menor pluviosidad. En las costas existen todo tipo de plantas tropicales.

Lo más representativo de la fauna de las islas son sus aves (más de cien especies, de las que destacan los loros), las iguanas (ejemplares autóctonos) y las serpientes. En el mar sobresalen las tortugas, los delfines y, sobre todo, los numerosos bancos de coral.

Población

Demografía

Fiji cuenta con una población cercana al millón de habitantes, que se concentran en las dos grandes islas antes citadas: Viti Levu y Vanua Levu. Del resto del archipiélago, apenas cien islas están pobladas. La capital del país, Suva, alberga a casi tres cuartas partes de los habitantes del archipiélago.

Los fijianos, de etnia mestiza polinesio-melanésica, constituyen el grupo mayoritario de las islas (56 % de la población). Les siguen los indios (37 %), asentados en el archipiélago desde la época colonial. Ambos grupos se mantienen segregados y entre ellos han surgido frecuentes conflictos políticos. Otras minorías del país incluyen a europeos, chinos y oriundos de otras islas del Pacífico.

Lengua

El idioma oficial de Fiji es el inglés. Se habla además fijiano, idioma de la familia malayo-polinesia que presenta varias formas dialectales, entre ellas el bauan. La comunidad india habla hindi-fijiano, lengua de origen indostaní.

Religión

La variedad etnográfica conlleva a su vez una diversidad religiosa. La población fijiana es cristiana, fundamentalmente metodista, mientras que los originarios de la India practican en su mayoría el hinduismo y minoritariamente profesan la religión islámica.

Economía

Con una economía en desarrollo, Fiji disfruta, sin embargo, de uno de los sistemas financieros más saneados del Pacífico sur.

La producción y exportación de caña de azúcar es su principal fuente de ingresos. La mayor parte de su restante producción agrícola (coco, piña, jengibre, arroz...), al igual que la pesca, se destina al consumo interno.

El turismo es una de las fuentes de ingresos principales de la economía de Fiji, atraído por los paradisíacos paisajes de las islas. En la imagen, vista del puerto de Savusavu, en Vanua Levu.

La segunda gran fuente de ingresos de Fiji es el turismo, cuya oferta se apoya en el disfrute de los idílicos paisajes tropicales y en las tiendas libres de impuestos. La explotación de minas de oro y plata y una escasa pero incipiente industria ligera (construcción de barcos, cemento, aceite de coco...) completan la economía del país. Los planes de desarrollo buscan mejorar el abastecimiento interno y disminuir así la importación de productos de primera necesidad.

Fiji dispone de varios aeropuertos, el principal en Nausori, cerca de la capital. Una autopista bordea la costa de Viti Levu y comunica por carretera los pueblos del interior.

Administración y política

División territorial

La República de Fiji se organiza administrativamente en cuatro divisiones: Central, Oriental, Occidental y Norte. Aparte se halla la dependencia de Rotuma, isla del norte del archipiélago. La capital, Suva, está al sudeste de Viti Levu.

Forma de gobierno y partidos políticos

Fiji es una república constitucional. El jefe del Estado desempeña un papel fundamentalmente ceremonial. El Gobierno, encabezado por el primer ministro, es elegido por el Parlamento. Éste consta de dos cámaras: el Congreso, que acoge a los delegados de los diferentes partidos políticos, y el Senado, que refleja una representación étnica.

Numerosos partidos políticos concurren a los comicios. De todos ellos los más destacados son el Partido de la Unidad de Fiji y el Partido Laborista de Fiji.

Servicios del Estado

El acceso a la sanidad está garantizado mediante una red nacional que incluye hospitales en las grandes ciudades y clínicas, y dispensarios en las demás islas.

La educación primaria y secundaria se sufraga entre el Estado y los alumnos. Para la educación superior, Fiji tiene el privilegio de ser sede de la Universidad del Pacífico Sur, proyecto financiado por varios países de la zona que ofrece educación universitaria tanto presencial como a distancia.

Historia

Las primeras civilizaciones de las islas Fiji datan de hace más de 3.500 años. De aquellos antiguos pueblos destacó especialmente la cultura lapita.

A principios del siglo XIX, con la llegada de los europeos, las tribus nativas se encontraban inmersas en cruentas guerras internas, en las que a lo largo de los años participaron también los occidentales. Con objetivo económico y resultado pacificador, el Reino Unido hizo de Fiji una colonia en 1874.

El primer gobernador civil del archipiélago, sir Arthur Gordon, propició la llegada masiva de indios a las islas como mano de obra para el cultivo de la caña de azúcar, al tiempo que privilegiaba los intereses de la etnia nativa. Como resultado, la primera mitad del siglo XX se vio presidida por constantes enfrentamientos entre los dos grupos étnicos, casi equiparados en número, por lograr su cuota correspondiente de poder político y económico.

En 1960 se inició el proceso independentista. La creación del nuevo estado tuvo que atender no sólo a los principios democráticos, sino a la peculiar y conflictiva configuración poblacional. Tras la independencia, en 1970, la tranquilidad multicultural presidió la vida política de Fiji, hasta que en 1987 una coalición de mayoría hindú ganó las elecciones, lo que despertó los recelos de la comunidad fijiana. Dos golpes de Estado melanesios impusieron la supremacía de la etnia fijiana, refrendada por ley constitucional en 1990. Siete años después, diversas enmiendas suavizaron la segregación racial y allanaron el camino a la redacción de una nueva Constitución y al triunfo electoral de un nuevo presidente indio.

En el año 2000, otro pronunciamiento expulsó a los indios del poder. Sin embargo, el propio Tribunal Supremo de la nación no reconoció a los nuevos gobernantes y se convocaron elecciones para el año siguiente. En los comicios de 2001 triunfó Laisenia Qarase. Cuatro años más tarde, el Gobierno encabezado por Qarase propuso la creación de una Comisión de Reconciliación y Unidad que suscitó una amplia controversia, en especial en el sector militar encabezado por Frank Bainimarama. En un pronunciamiento militar, Bainimarama depuso en 2006 al Gobierno y se estableció como presidente de facto del país. Al año siguiente, Josefa Iloilo accedió a la presidencia y designó a Bainimarama como primer ministro.

En 2009, el presidente Ratu Josefa Iloilo derogó la Constitución y asumió plenos poderes de gobierno. La negativa de Fiji a convocar elecciones provocó su expulsión de la Commonwealth en septiembre de 2009. Tras varios años de inestabilidad y un relativo aislamiento internacional, en enero de 2012 el jefe de Gobierno Bainimarana anunció el fin de la ley marcial que se había impuesto en el país. La convocatoria de elecciones para 2014 significó el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Fiji y las vecinas Australia y Nueva Zelanda. Mientras tanto, avanzaron las negociaciones para redactar un nuevo texto constitucional que permitiera la celebración de elecciones libres y no discriminatorias entre las comunidades fijianas y la minoría india.

El año 2014 significó en Fiji el retorno a una cierta normalidad democrática. Tras la aprobación de la nueva Constitución, en las elecciones parlamentarias celebradas en ese año obtuvo la victoria el partido del primer ministro. Así pues, Bainimarama fue investido nuevamente como jefe de Gobierno, con la anuencia de los observadores internacionales. Este proceso facilitó una recuperación económica del país, impulsada por el aumento de la inversión privada. De forma sintomática, en la encuesta de la organización WIN/Gallup sobre los niveles de felicidad en el mundo publicada en diciembre de 2014, la nación fijiana figuró en primer lugar.

Sociedad y cultura

Fiji, anfitriona desde antaño de diversos pueblos y razas, muestra actualmente una rica combinación de culturas y tradiciones. La sociedad indígena, miscelánea de la cultura melanesia y polinesia, convive con hábitos y costumbres traídos desde la India, a los que se añaden notables influencias europeas.

Casas indígenas tradicionales de Navalu, en Viti Levu.

La cultura fijiana tradicional continúa presente en numerosas ceremonias, así como en la artesanía y la gastronomía. Las músicas y danzas tradicionales son muy apreciadas internacionalmente.

La cultura india, por su parte, se refleja en los tradicionales saris y en la joyería típica de las mujeres, así como en las fiestas y celebraciones indostánicas. El cine de Bollywood (cinematografía característica india de consumo local) es otra de sus inconfundibles señas de identidad.