Papúa Nueva Guinea

El Estado Independiente de Papúa Nueva Guinea, nombre oficial de la nación, es un país de Oceanía conformado por un grupo de islas, incluida la mitad este de la isla de Nueva Guinea, situado al nordeste de Australia, entre el sur del océano Pacífico y el mar del Coral. Gobernada a lo largo de su historia por ingleses, neerlandeses y australianos, ha llevado desde su independencia en 1975 una vida difícil, no exenta de conflictos entre los diversos grupos étnicos que la habitan.

Bandera de Papúa Nueva Guinea.

Medio físico

El territorio de Papúa Nueva Guinea comprende la zona oriental de la isla de Nueva Guinea, la segunda más extensa del mundo, las islas del archipiélago de las Bismarck (Nueva Bretaña, Nueva Irlanda y Manus), la parte norte de las Salomón (Bougainville, Buka y Nissau), los archipiélagos de las Luisiadas y de Entrecasteaux y las islas de Trobriand y Woodlark. Ocupa, en total, una superficie de 462.840 kilómetros cuadrados. Su capital, Port Moresby, está ubicada en Nueva Guinea, isla que cuenta con el único tramo fronterizo del país: su lado oeste, que limita con el resto de la isla, propiedad de Indonesia.

Desde el punto de vista geológico, Papúa Nueva Guinea se halla sometida a un volcanismo activo por su situación a lo largo del «Anillo de Fuego» del Pacífico, lo que provoca frecuentes, y en ocasiones severos, terremotos, avalanchas de lodo y tsunamis.

El relieve es, en general, montañoso, salvo las estrechas llanuras costeras. El punto más alto del país, el monte Wilhelm (4.509 metros), se encuentra situado en la cordillera de Bismarck, una cadena montañosa del nordeste de la isla de Nueva Guinea.

Panorámica aérea de la orografía costera de Nueva Guinea.

Los cursos de los ríos, bastante cortos en extensión, llevan una elevada carga de sedimentos, lo cual dificulta su aprovechamiento para el transporte o la electricidad. Los dos más importantes son el Ramu y el Sepik, el más largo del país y famoso punto simbólico de la expresión artística popular.

El clima es tropical, con escasas variaciones de temperaturas que oscilan entre los 23 ºC y los

32 ºC. La pluviometría, aunque abundante, varía según las zonas, registrándose alrededor de los 7.500 milímetros en las montañas y unos 1.000 milímetros en Port Moresby, la capital.

Flora y fauna

Papúa Nueva Guinea es una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta. Los bosques ocupan el 93 % del territorio, aunque están amenazados por una grave deforestación debido al incremento de la demanda comercial de madera. Las especies más comunes de árboles son los robles, las hayas, los cedros rojos, los pinos, las coníferas y los helechos, que se complementan con una extraordinaria profusión de plantas como orquídeas y ficus.

En cuanto a la fauna, el país posee una rica variedad de reptiles y abundan los marsupiales (incluido el canguro de árbol). Entre las aves, son característicos los casuarios y las bellísimas aves del paraíso. 

Ejemplar de Casuarius casuarius, especie que forma parte de la fauna característica del país.

Población

Demografía

Papúa Nueva Guinea cuenta con unos 6.600.000 habitantes, el 85 % de los cuales vive en zonas rurales. Hay numerosas tribus en las montañas interiores, sin contacto unas con otras y aisladas del mundo exterior. Los principales núcleos urbanos se encuentran en Port Moresby, la capital, y en las ciudades de Lae y Rabaul.

El país está poblado por multitud de grupos étnicos. Éstos se dividen en dos grandes ramas: los papúes, que constituyen la gran mayoría y habitan en las zonas interiores, y los melanesios, mucho más minoritarios, que pueblan las regiones costeras y las islas circundantes. También existen pequeñas comunidades de polinesios, micronesios, australianos, chinos y europeos.

Las tribus del interior montañoso viven en pequeñas aldeas aisladas, como la de la imagen.

Lengua

Lingüísticamente, Papúa es el país del mundo con mayor diversidad de hablas, ya que cuenta con más de 700 lenguas nativas. Los tres idiomas oficiales son el inglés (aunque apenas lo habla el 2 % de la población), el melanesio pidgin (utilizado por la gran mayoría como lengua franca) y el motu (propio de la región sur de Papúa).

Religión

La religión mayoritaria es el cristianismo. Alrededor de un 27 % de los cristianos son católicos romanos, mientras que el resto está dividido entre varias confesiones protestantes, como luteranos, anglicanos y adventistas del séptimo día. Un tercio de la población practica todavía creencias religiosas indígenas que incluyen rituales de magia, hechizos y brujería.

Economía

La agricultura, la caza, la pesca y la ganadería son las actividades que dan trabajo a la mayoría de la población papuana. La producción agrícola se destina únicamente al consumo local e incluye coco, café, copra, té, batata, plátano y aceite de palma. Por su parte, los mayores bancos de pesca son los de atún, crustáceos y percas gigantes. Las perlas figuran también entre las capturas marítimas más importantes.

Papúa Nueva Guinea posee una enorme riqueza en recursos naturales que, sin embargo, no están suficientemente explotados por el carácter accidentado del terreno y la carencia de infraestructuras. El suelo papuano cuenta con importantes yacimientos de cobre, plata y oro, así como con depósitos de petróleo y gas natural.

El sector industrial tiene muy poca relevancia y apenas constituye una décima parte de la economía nacional. Produce esencialmente pinturas, bebidas, hormigón, embarcaciones, textiles, bienes de metal y utensilios de madera. El gran potencial hidrográfico del país facilita la producción de electricidad.

Las ayudas económicas para el desarrollo proceden en su mayoría de Australia, que aporta anualmente a Papúa Nueva Guinea una cantidad que supone el 20 % del presupuesto nacional del país.

Dada la especial orografía del terreno, las vías marítima y aérea constituyen las dos formas esenciales del transporte nacional. El puerto de Moresby y el aeropuerto internacional Jackson, también en la capital, son los principales accesos papuanos al exterior.

Administración y política

División territorial

Desde el punto de vista administrativo, Papúa Nueva Guinea está dividida en veinte provincias. La capital, Port Moresby, pertenece a la provincia Central.

Forma de gobierno y partidos políticos

Papúa Nueva Guinea es una democracia parlamentaria regida por una monarquía constitucional. Como país integrante de la Commonwealth, el jefe del Estado papuano es la reina Isabel II de Inglaterra, representada por un gobernador general. El primer ministro, designado por el Parlamento, ostenta la jefatura del Gobierno y preside el Consejo Nacional Ejecutivo, un gabinete compuesto por representantes de su partido o coalición que detenta el poder ejecutivo y que cuenta entre sus funciones con la atribución de designar al gobernador general.

El poder legislativo reside en el Parlamento Nacional, de carácter unicameral e integrado por 109 miembros elegidos por sufragio popular cada cinco años. El órgano judicial por excelencia es la Corte Suprema, cuya máxima autoridad es nombrada por el gobernador general sobre la propuesta del Consejo Nacional Ejecutivo y después de consultar al ministro responsable de Justicia.

El panorama político de Papúa Nueva Guinea se caracteriza por los numerosos partidos que existen, todos ellos fraccionados y con una débil organización interna. Hasta quince formaciones constituyen el mapa político, en el que sobresale el gobernante Partido de Alianza Nacional. 

Servicios del Estado

A pesar de los progresos alcanzados por el Gobierno en el ámbito de la educación, el 35 % de los papuanos son analfabetos. La demanda de enseñanza supera la oferta de servicios prestados por el Estado, debido al rápido crecimiento y a la extrema juventud de la población (el 42 % tiene menos de quince años). Por ello, sólo dos tercios de los niños acuden a la escuela primaria, y sólo uno de cada seis recibe algún tipo de enseñanza secundaria. Un dato relevante es la discriminación que sufren las niñas, ya que las familias optan más bien por educar a los varones.

Aunque el gasto invertido por el Gobierno en salud es alto para tratarse de un país en desarrollo, la situación sanitaria de Papúa es precaria. No se ha conseguido erradicar la incidencia de la gastroenteritis, el paludismo y la malnutrición. La neumonía y la malaria figuran entre las principales causas de mortalidad infantil, aunque ésta ha logrado reducirse en las áreas rurales.

Historia

Evidencias arqueológicas indican que los primeros pobladores de la isla de Nueva Guinea fueron cazadores y recolectores que llegaron allí hace unos cincuenta mil años.

La presencia de exploradores europeos comenzó en 1526, cuando arribó a la zona el navegante portugués Jorge de Meneses, quien recorrió durante dos años la costa sur.

En 1870, los alemanes iniciaron sus actividades comerciales en la zona nordeste de la isla de Nueva Guinea, y en 1884 tomaron posesión formal de esta área. Por esa misma fecha, los ingleses establecieron un protectorado sobre la costa sudeste denominado Nueva Guinea Británica que, en 1906, pasó a estar administrado por Australia con el nombre de Territorio de Papúa. Al estallar la Primera Guerra Mundial, los australianos ocuparon también la zona alemana, la cual quedó a partir de 1921 bajo administración de la Sociedad de Naciones y separada políticamente de Papúa. La isla fue invadida por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1949 fueron refundidas las dos zonas de la isla mediante el Acta de Papúa Nueva Guinea, y Australia pasó a administrar el territorio. En diciembre de 1973 el país inició su autogobierno, que culminó con la emancipación plena el 16 de septiembre de 1975. Michael Somare, «padre» de la independencia, ocupó la presidencia.

Uno de los problemas más graves que tuvo que afrontar el nuevo estado fue la revuelta separatista en Bougainville, que se prolongó durante nueve años y causó unas veinte mil víctimas. En 1997 comenzaron los contactos para conseguir un acuerdo de paz entre el Estado papuano y las fuerzas rebeldes. Somare, presidente del país en diversas ocasiones, fue refrendado en 2002.

En 2005, los comicios de Bougainville propiciaron el establecimiento de un Gobierno autónomo. El primer presidente de este Gobierno autónomo fue Joseph Kabui, quien permaneció en el cargo hasta su muerte a mediados de 2008. Su sustituto, John Tabinaman, se mantuvo en el poder hasta los comicios de diciembre de 2008, en los cuales resultó vencedor James Tamis.

En mayo de 2009 se produjeron en distintas partes de Papúa Nueva Guinea revueltas populares multitudinarias en contra de las comunidades de origen chino establecidas en el país. Estas protestas se produjeron, paradójicamente, en un marco de creciente colaboración entre este estado y la República Popular China. Los Gobiernos de ambos países suscribieron en diciembre un acuerdo de importación de gas natural desde Papúa Nueva Guinea que reportaría importantes beneficios económicos para el estado insular.

A lo largo de 2011 se produjo un serio conflicto institucional cuando Michael Somare y Peter O’Neill se enfrentaron por ocupar el cargo de primer ministro. Ambos defendieron su derecho a ejercer el puesto, y durante varios meses rivalizaron en dos administraciones de Gobierno paralelas cuya coexistencia provocó varios conatos de insurrección militar. En junio de 2012, ambos dirigentes concurrieron a unas tensas elecciones parlamentarias. O’Neill obtuvo la victoria, y Somare puso fin al enfrentamiento al reconocer su derrota electoral.

Durante el año 2014, el Gobierno de Papúa Nueva Guinea denunció las condiciones del centro de detención australiano en la isla Manus, de soberanía papuana. Australia mantenía en vigor una política de control de la inmigración consistente en crear centros de internamiento previo en varios países de Oceanía, entre ellos Papúa Nueva Guinea. Tras el estallido de un episodio de violencia en el centro de Manus, el Tribunal Supremo de Papúa Nueva Guinea inició un proceso para estudiar si en dichas instalaciones se aplicaban los requisitos de respeto a los derechos humanos definidos en la constitución nacional.

Sociedad y cultura

Las manifestaciones culturales de Papúa Nueva Guinea conservan una rica variedad de las culturas rurales tradicionales, expresada en esculturas, pinturas, bailes y decoración del cuerpo. El Museo Nacional de Arte de Nueva Guinea, en Waigani, es uno de los referentes más destacados por su significativa colección de objetos y obras artísticas de las diferentes etnias que pueblan el país.