Argel

    Edificios de época colonial en Argel

    La capital de Argelia, uno de los puertos más importantes del Mediterráneo, ha tenido una gran importancia no sólo en la historia de su país, sino también en la historia de Francia.

    La ciudad de Argel está en la zona más septentrional de Argelia. Se encuentra sobre la ladera de las colinas Sahel, y se extiende a lo largo de 16 kilómetros, dominando la bahía de Argel.

    El nombre árabe de la ciudad, Al-Jaza'ir, “la isla”, hace referencia a las pequeñas islas que antiguamente había en la bahía. Actualmente dichas islas han sido unidas a la costa o eliminadas para la mejora del tráfico del puerto.

    Argel tiene una población censada de algo más de un millón y medio de personas (1998), aunque su población estimada en la actualidad supera ampliamente esa cifra.

    Su importancia económica reside sobre todo en el volumen de tráfico comercial de su puerto, desde el que se exportan productos argelinos como vinos, cereales, naranjas, verdura, corcho, hierro y fosfatos. También es una importante puerta de entrada de productos importados, sobre todo productos químicos y minerales.

    En la ciudad hay industrias mecánicas y de transformación de productos agrícolas. Una de las industrias más importantes es la de licuefacción de gas natural, para reducir el volumen del gas natural, uno de los recursos más importantes del país, antes de su exportación. Las comunicaciones de Argel con el resto del país son bastante buenas. La ciudad posee también un aeropuerto, Dar el Beida, situado al este de la ciudad.

    La ciudad de Argel fue fundada en el siglo X por la dinastía beréber fatimí, con el objetivo de establecer allí un puesto comercial estratégico. Anteriormente había sido una colonia cartaginesa. Tras las guerras púnicas, la ciudad pasó en el 146 a.C. a formar parte del Imperio Romano, recibiendo el nombre de Icosium. En el siglo V fue destruida por los vándalos, y más tarde conquistada por Bizancio. En el 650 los árabes ocuparon la ciudad y permaneció bajo su poder hasta la llegada de los beréberes.

    A comienzos del siglo XVI, numerosos musulmanes expulsados de España buscaron refugio en Argel. Algunos de ellos se unieron a los piratas argelinos para atacar la flota comercial española. Con el fin de evitar estos ataques, y para hacerse con el control de esa plaza estratégica en el norte de África, España se instaló en 1514 en una pequeña isla de la bahía de Argel, conocida como El Peñón. Los hermanos Barbarroja, dos corsarios, acudieron en ayuda del emir y consiguieron expulsar a los españoles.

    Desde aquel momento Argel estuvo 300 años en manos de los piratas berberiscos, los mismos que en 1575 hicieron prisionero a Miguel de Cervantes. El escritor sufrió cautiverio en Argel durante cinco años, hasta ser liberado por los padres trinitarios.

    Las grandes potencias mediterráneas intentaron en numerosas ocasiones hacerse con la ciudad, incluso llegaron a establecerse alianzas como la que en 1816 englobó a holandeses y británicos y destruyó prácticamente toda la flota argelina. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, Argel siguió siendo un puerto pirata hasta que en 1830 fue conquistada por Francia. A partir de ese momento, Argel se convirtió en el centro administrativo y militar de todas las posesiones francesas en el norte y oeste de África.

    Tras la conquista francesa, la ciudad se modernizó y su población creció enormemente. A partir de las últimas décadas del siglo XIX su puerto se convirtió en un gran centro económico, sobre todo de exportación de vinos.

    En la Segunda Guerra Mundial Argel fue el cuartel general de las tropas aliadas en el Mediterráneo y durante un año, concretamente entre junio de 1943 y agosto de 1944, fue la sede del gobierno francés no colaboracionista, conocido como el gobierno de la Francia Libre, liderado por el general De Gaulle. En la década de 1950 se produjo un levantamiento nacionalista argelino contra Francia que dio lugar a la guerra de independencia argelina, desarrollada entre 1954 y 1962. Finalmente, en 1962 Argelia logró su independencia y Argel pasó a ser la capital.

    La historia más reciente de Argel hace referencia a trágicos desastres naturales. En 2001 tuvo lugar una inundación en la que murieron más de setecientas personas, y en 2003 hubo un terremoto que se llevó varios miles de vidas.

    La ciudad de Argel tiene dos zonas bien diferenciadas: la zona baja, cercana a la costa, y la zona alta, la ciudad antigua. En la zona baja, construida durante la ocupación francesa, hay amplios bulevares y plazas y en ella se encuentran la universidad de Argel, construida en 1879, y muchas embajadas extranjeras. El Palacio de Invierno, residencia del gobernador francés, es uno de los edificios más representativos de esta zona.

    La casba es la fortaleza turca alrededor de la cual se encuentra la zona alta de la ciudad, la más antigua. En este denso recinto, que figura entre los lugares Patrimonio de la Humanidad, hay muchos monumentos testigos de la azarosa historia de la ciudad, como la mezquita Ketchaoua.