Asmara

    Capital de Eritrea. También llamada Asmera, se sitúa al norte del macizo etíope, en la montañosa región de Tigré, a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar y a 64 kilómetros al sudoeste del mar Rojo y de la ciudad portuaria de Massawa, la antigua capital.

    Su población, muy próxima al medio millón de habitantes, se reparte entre musulmanes y cristianos ortodoxos de origen copto. Los idiomas oficiales son el tigriña y el árabe. La economía de Asmara se ha visto muy perjudicada, como la de todo el país, por las cíclicas sequías, cada vez más duraderas, y por los continuos conflictos con los estados vecinos, Etiopía y Sudán. Se basa fundamentalmente en la elaboración de productos derivados de la agricultura, como cerveza o conservas vegetales. También tiene industria textil.

    Es el más importante nudo de comunicaciones por ferrocarril y carretera con el resto del país, y tiene aeropuerto internacional. Cuenta con universidad y con varias escuelas técnicas, entre ellas, una naval.

    Capital de la colonia italiana de Eritrea desde 1900, Asmara estuvo bajo la administración británica entre 1941 y 1952. En ese último año se formó la federación entre Eritrea y Etiopía. Diez años más tarde, Eritrea había sido convertida en una simple provincia del país vecino, lo que llevó al surgimiento de un fuerte sentimiento nacionalista y a la guerra. La resistencia a la dominación etíope tuvo su primera recompensa en la liberación de Asmara en 1991, aunque el conflicto continuó. Tras un referéndum en 1993, acordado en la Conferencia de Londres, Eritrea se hizo independiente y Asmara se convirtió en la capital del nuevo estado.

    Como lugares de interés destacan sus construcciones religiosas: la catedral, la gran mezquita y la iglesia ortodoxa de Santa María.