Al-Jadida

    Conocida antiguamente como Mazagán, es una ciudad portuaria de la costa atlántica de Marruecos, situada a poco menos de doscientos kilómetros al sudoeste de Rabat, en la llanura de los Dukkala, en el sector centro-septentrional del país. Tiene una población de 144.000 habitantes.

    Bien comunicada por vía terrestre con Marrakech y Casablanca, las principales actividades económicas de Al-Jadida son la pesca y el comercio, siendo el centro desde donde se exporta la producción agrícola de la región, fundamentalmente frutas, hortalizas, cereales y almendras; productos derivados de la ganadería, como lana y cueros, y conservas y salazones de pescado. Estos últimos productos prácticamente constituyen la única actividad industrial de la provincia de Al-Jadida. Un sector económico en crecimiento en la región es el turismo, gracias a las playas que se sitúan al norte y el sur de Al-Jadida.

    El origen de Al-Jadida se remonta a 1513, cuando los portugueses aprovecharon las excelentes condiciones como puerto natural de la bahía donde se localiza para fundar Mazagán. La ciudad jugó un importante papel como puerto de paso y factoría en la expansión comercial portuguesa, de ahí que fuera defendida por un fuerte. El enclave se mantuvo bajo dominio portugués hasta 1769, cuando fue integrada al reino de Marruecos por las tropas de la dinastía alauita. Recolonizada fundamentalmente por población judía, recibió el nombre de el-Brija el-Jadida (Fuerte Nuevo).

    Desde 1912, coincidiendo con el inicio del protectorado franco-español, la ciudad recuperó el nombre de Mazagán y alcanzó su etapa de mayor auge económico, hasta que Marruecos alcanzó la independencia en 1956 y fue denominada Al-Jadida.

    Aparte de sus playas, ofrece interesantes lugares, como los bastiones defensivos levantados sobre la costa y el aljibe conocido como “cisterna portuguesa”, una importante obra de ingeniería de principios del siglo XVI que, una vez reconstruido, sigue estando en uso.