Avignon

    Avignon o, castellanizado, Aviñón, la capital del departamento de Vaucluse, está situada al sudeste de Francia, en la región de la Provenza-Alpes-Costa Azul, en la orilla izquierda del río Ródano.

    Tiene alrededor de noventa mil habitantes. Con una importante industria ligera de fábricas de jabón, químicas, textiles, alimentarias y, fundamentalmente, gracias a su industria de comercialización vitivinícola, la ciudad disfruta de una economía pujante. El turismo también resulta una destacada fuente de ingresos, con interesantes lugares que visitar.

    Ciudad celta cuyo nombre era Avenio, comenzó a cobrar importancia a partir del siglo XIV, sobre todo por razones religiosas, ya que entre 1309 y 1377 Avignon se convirtió en sede papal. Posteriormente, tras la muerte de Gregorio XI y hasta 1408, seguiría siendo aún la residencia de varios “antipapas”, en competencia con los del Vaticano de Roma, durante el conocido como Gran Cisma de Occidente. Como resultado de este carácter independiente, la ciudad mantuvo un margen de autogobierno muy elevado. A partir del siglo XV, Avignon comenzó a vivir una etapa de desarrollo económico y comercial, y en 1475 fue declarada archidiócesis. No obstante, la gran afluencia de población ocasionó varias plagas, y el propio Petrarca tachó la ciudad de “cloaca”. Tras la Revolución francesa, la Asamblea Nacional se anexionó Avignon en 1791, pasando a formar parte de Francia y dejando así de ser posesión papal.

    Es sede de la Universidad de Avignon. El centro histórico de la ciudad fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995. Entre sus lugares más interesantes destacan la catedral de Notre Dame des Doms (siglo XII) y el Gran Palacio de los papas (siglo XIV). Su festival de teatro, que se celebra durante los meses de verano, atrae a numeroso público.