Azores

    Archipiélago portugués situado en el corazón del océano Atlántico, a unos 1.500 kilómetros al oeste de Lisboa. Enclavado a medio camino entre Europa occidental y América, constituye un punto estratégico en las comunicaciones entre ambos continentes, en el ámbito militar y en la red de estaciones meteorológicas del Atlántico norte.

    El archipiélago está formado por nueve islas principales, divididas en tres grupos: San Miguel, Santa María y las Formigas son el grupo más oriental; en el centro se encuentran San Jorge, Terceira, Pico, Faial y Graciosa, mientras que Flores y Corvo están emplazadas en el extremo noroeste. Administrativamente constituye la provincia portuguesa de Azores, cuya capital es Ponta Delgada, en la isla de San Miguel.

    El relieve abrupto constituido por roca basáltica revela el origen volcánico de las islas. Numerosos cráteres de volcanes extinguidos jalonan el archipiélago, convertidos en lagos. La mayor altura de las Azores (y también de Portugal) se encuentra en la isla de Pico (2.351 metros). El clima es templado y húmedo, lo que proporciona abundante vegetación, con frondosos bosques de tipo mixto.

    La población es de 256.000 habitantes, concentrada sobre todo en la costa y en San Miguel. Ponta Delgada es la mayor ciudad del archipiélago, seguida de Horta, en la isla de Faial. La economía está basada en la agricultura, que presenta una mezcla de cultivos de clima templado (maíz, trigo, papas, viñas) y subtropical (plátanos, piñas, caña de azúcar, tabaco, té). La ganadería bovina es abundante. También se ha desarrollado una industria ligera de transformación alimentaria que incluye conservas de pescado y vino.

    El archipiélago fue descubierto y bautizado como Azores, debido a la abundancia de estas aves, por el marino portugués Diogo de Senill en 1427. Las islas, que estaban deshabitadas, fueron pobladas entre 1432 y 1457 por colonos portugueses y algunos flamencos. La época más próspera de la historia de Azores se produjo entre 1582 y 1641, cuando su pertenencia a la corona española convirtió al archipiélago en escala obligada del comercio con las Indias occidentales. Su posición estratégica jugó un importante papel durante la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en base militar para británicos y estadounidenses. Finalizada la guerra, Portugal firmó un acuerdo con Estados Unidos para la creación de una base permanente de la OTAN en la localidad de Lajas (isla de Santa María).