Gran Barrera de Arrecifes

    La Gran Barrera de Arrecifes se encuentra al noreste de Australia, en el mar de Coral. Está compuesta por casi tres mil formaciones coralinas independientes, lo que la convierten en el arrecife más grande del mundo y en el nicho de una gran variedad de especies animales (peces, aves, esponjas, crustáceos) y vegetales. La barrera está formada por pequeños esqueletos de celentéreos unidos entre sí por las segregaciones calcáreas de ciertas especies de algas. Su longitud es de 2.000 kilómetros aproximadamente, los cuales se extienden en dirección Norte-Sur desde el estrecho de Torres, situado entre Nueva Guinea y Australia, hasta la localidad de Mackay, en la provincia australiana de Queensland. Siguiendo su recorrido natural, la barrera ha sido dividida en cuatro secciones: Extremo septentrional, Cairns, Central y Mackay. La extensión total que abarca se aproxima a los 350.000 kilómetros cuadrados.

    La Gran Barrera, que protege a la costa australiana de las mareas y los vientos del mar del Coral, tiene una antigüedad de casi 300 millones de años. Forma un canal natural frente a la costa australiana. Su anchura es variable y oscila entre los 240 kilómetros en la zona meridional y los 16 kilómetros en la parte septentrional. Sus aguas son poco profundas y están sembradas de atolones, por lo que la navegación es sumamente difícil.

    La Gran Barrera fue descubierta accidentalmente en 1770 por el británico James Cook. Desde la década de los años sesenta del siglo XX, una plaga de estrellas de mar está devorando el arrecife, por lo que se ha perdido ya un 35% de su extensión. Esta situación, sumada a la sobreexplotación turística, fueron los factores que llevaron al gobierno australiano a declarar la Barrera Parque Nacional (1975); poco después la UNESCO la declararía Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera (1981).