Nueva Caledonia

    Nueva Caledonia es la mayor de un conjunto de islas situado en el cuadrante sudoccidental del océano Pacífico, a 1.500 kilómetros al este de Australia. La isla más grande y la más poblada es Nueva Caledonia, donde se encuentra la ciudad portuaria de Nouméa, la capital administrativa; islas de menor tamaño son Huon, Surprise, Walpole, Chesterfield, Lealtad, Bélep y Pinos. El territorio posee un área total de 19.000 kilómetros cuadrados y en su mayor parte está conformado por suelos de origen coralino, sedimentario y volcánico.

    El clima es subtropical, y las lluvias, que caen con intensidad de diciembre a marzo, alcanzan los 3.000 milímetros anuales. Las temperaturas oscilan entre los 30 y los 22 ºC. La vegetación es abundante y está representada por lianas y cocoteros, mientras que las especies animales más comunes son los murciélagos, los escorpiones y diversas aves.

    La población está integrada por tres grupos principales: los franceses, muchos de ellos descendientes de los colonos (37%), los kaldoches y los canacos, etnias de origen melanesio (43%); finalmente, también existe un relevante grupo de inmigrantes procedentes de Indonesia, Polinesia y Vietnam. La lengua oficial es el francés, y el catolicismo, la religión mayoritaria.

    Los ricos yacimientos de cobalto, plomo, hierro, manganeso y níquel hacen de la minería el principal pilar de la economía; junto a ella se encuentran la industria metalúrgica y la pesca y las actividades portuarias.

    Bajo soberanía francesa, el gobierno local está en manos de un gobernador, una asamblea legislativa y un consejo ejecutivo, aunque el territorio cuenta con un senador y un diputado en la Asamblea Nacional francesa. Avistado por el navegante inglés James Cook en 1774, el archipiélago fue reclamado por Francia en 1853 y convertido en Territorio de Ultramar en 1945. En dos ocasiones (1988 y 1998), la población confirmó en referéndum su vinculación política con el Estado francés.