Presa de las Tres Gargantas

    Obra de ingeniería construida entre 1993 y 2012 en la región china de las Tres Gargantas. Por sus dimensiones, se considera la mayor presa del mundo. No obstante las ventajas que aporta por su inmensa capacidad de generación de electricidad, fue objeto de una intensa controversia debido al impacto ambiental que provocó su construcción y a los grandes desplazamientos de población que se asociaron a la misma, que llegaron a afectar a más de un millón de personas.

    La Presa de las Tres Gargantas se extiende sobre la cuenca del río Yang-tsé, desde la localidad de Sandouping, en la provincia de Hubei. Provista de 32 turbinas principales, además de dos generadores de menor potencia, alcanzaría en su pleno rendimiento una capacidad de generación de electricidad estimada en 22.500 megavatios. Otro elemento positivo asociado a la presa era la posibilidad de regular el cauce del río Yang-tsé, origen de inundaciones frecuentes por desbordamientos en las épocas de intensas lluvias. Asimismo, la generación de electricidad permitiría reducir la dependencia energética de China de las centrales térmicas, responsables de un rápido incremento de la contaminación en diversas regiones del país y fuente de un notable efecto invernadero.

    Los aspectos más controvertidos de la construcción de esta presa, que fueron abordados a escala internacional, estaban relacionados con los desplazamientos humanos y los cambios ecológicos. Según las estimaciones, más de 1,3 millones de personas hubieron de abandonar sus hogares y fueron reubicadas ante la perspectiva de la extensa anegación de tierras asociada a los diques. Esta anegación ocultó asimismo varios yacimientos arqueológicos de interés y podría provocar deslizamientos de tierras, movimientos sísmicos locales y otros efectos indeseados. Por otra parte, la flora y la fauna de la región se verían seriamente afectadas, con cambios incontrolados en su tipo y distribución.