Victoria (Cataratas)

    Salto de las cataratas Victoria, sobre el río Zambeze

    Situadas en la parte meridional de África central, las cataratas Victoria constituyen uno de los espectáculos naturales más impresionantes del mundo. Los nativos se refieren a ellas con el nombre de Mosi oa Tunya, “el humo que truena”, en referencia a la evaporación que desprenden los saltos de agua y que llegan a alcanzar una altitud considerable.

    Se originan en el río Zambeze, en el límite que separa los países de Zambia y Zimbabwe. El río adquiere en las cataratas una anchura cercana a los 1.700 metros y el agua se precipita desde una altura de 110 metros. En lugar de verterse directamente en una cuenca fluvial, las cataratas van a parar a una hondonada cuya amplitud oscila entre los 25 y los 75 metros, en el fondo se crea el llamado Boiling Point. Este fenómeno se produce cuando sube el nivel de las aguas y éstas, al caer, tropiezan contra un muro natural que se eleva frente a las cataratas, agitándose en un rápido movimiento giratorio y espumoso. En la parte inferior de ese punto se levanta el puente de las cataratas Victoria, edificado en 1905.

    Vista aérea de las cataratas Victoria.

    Las cataratas Victoria se encuentran enclavadas en un paraje natural protegido, el Parque Nacional del mismo nombre, inaugurado en 1937 y ubicado en el norte de Zimbabwe. Dicho parque ocupa un área de 192 kilómetros cuadrados y alberga una rica y diversa vegetación que incluye palmeras, ébano, caoba y lirios. La vida animal está compuesta por monos, leopardos, cocodrilos, jabalíes, babuinos, así como por cientos de especies de aves.

    El hallazgo de estas cataratas en 1855 se debió al misionero y explorador inglés David Livingstone, quien decidió darles el nombre de la entonces soberana británica Victoria I. Esta maravilla de la naturaleza fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1989.