Senegal (Río)

    Río Senegal, junto a su desembocadura en el océano Atlántico

    Río localizado en África occidental y uno de los más importantes de esta parte del continente. Su lugar de origen se sitúa en el punto en el que confluyen las aguas de los ríos Bafing y Bakoye, los cuales emergen en la meseta de Fouta Djallon, en Guinea. A partir de aquí discurre hacia el noroeste, se adentra en Malí y llegando a la ciudad senegalesa de Bakel forma el límite que divide Senegal, situado en su margen izquierdo, y Mauritania, en el derecho. Entre Bakel y Dagana, el río Senegal corre a lo largo de 620 kilómetros por un extenso valle fluvial que resulta completamente anegado por la crecida de sus aguas entre los meses de septiembre y octubre, dejando después esas tierras preparadas para el cultivo. Tras abandonar Dagana, el Senegal penetra ya en el delta. Como consecuencia de los bancos de arena formados por las corrientes del mar y las masas de aire procedentes del norte, cambia bruscamente su trayectoria hacia el sur antes de verter sus aguas en el océano Atlántico, dando lugar a la llamada Lengua de Barbaria.

    Dentro de la región del río Senegal, el valle es el área más densamente poblada. Los principales grupos son los wolof y tokolor. Existen, además, algunas comunidades nómadas, como los fulani y los mauri.

    El valle fluvial del Senegal es también el corazón agrícola de la región, ya que de los suelos inundados por las aguas del río se obtienen cosechas de arroz, vegetales y mijo, ofreciendo además buenos pastos para el ganado.

    Durante la Edad Media, el Senegal fue conocido como el “río de Oro”, y se convirtió en la ruta elegida desde el siglo XVI por la mayoría de los navegantes europeos para entrar en el continente africano, especialmente por los franceses. En 1659, éstos se instalaron en la desembocadura del río Senegal, fundando la ciudad de Saint-Louis sobre una de sus islas. La ciudad llegó a ser un destacado enclave comercial.