Limpopo

    Vista aérea del río Limpopo.

    Río localizado en el sudeste de África cuya fuente original se encuentra en los macizos montañosos de Witwatersrand, cerca de Johannesburgo, al norte de la República de Sudáfrica, en el punto de convergencia de los ríos Marico y Cocodrilo. Desde aquí parte con el nombre, precisamente, de río Cocodrilo y discurre trazando un gran arco a lo largo de unos 1.600 kilómetros hasta desembocar en el océano Índico. Su cuenca hidrográfica cubre un área cercana a los 415.000 kilómetros cuadrados. Los ríos Olifants, Notwane, Matlabas, Mokolo y Lephalala conforman su red principal de afluentes.

    El Limpopo inicia su itinerario corriendo hacia el noroeste y atraviesa la laguna de Hartbeespoort y el valle de Bushveld hasta enlazar con el río Marico por su margen izquierda. Prosigue a continuación su trayectoria, ya con el nombre de Limpopo, hacia el noreste a lo largo de 400 kilómetros separando Sudáfrica de Botswana y de Zimbabwe. Posteriormente, enfila hacia el sudeste penetrando en Mozambique y finaliza su curso en el océano Índico a través de la bahía de Delagoa.

    En su tramo superior, el caudal del Limpopo experimenta su mayor crecida en el mes de febrero y alcanza su nivel más bajo en agosto. En sus trechos central e inferior, el río se encuentra sometido a las variaciones climáticas, de modo que durante los meses invernales sus aguas se reducen de forma considerable y cuando llega el periodo estival registran una subida importante.

    El río Limpopo sólo se puede navegar en sus 200 últimos kilómetros, desde el punto de unión con uno de sus tributarios, el río Olifants, aunque su desembocadura se halla obstaculizada por la presencia de bancos de arena.

    En su recorrido por Sudáfrica y Mozambique se han llevado a cabo proyectos para embalsar las aguas del Limpopo a través de la construcción de presas que permitan su utilización para el desarrollo de una agricultura de regadío.

    El navegante portugués Vasco de Gama alcanzó la desembocadura del Limpopo en 1498 y decidió llamarle río Espíritu Santo. Pasada la segunda mitad del siglo XIX, entre 1868 y 1870, el explorador Whitshed Erskine y el capitán J. F. Elton recorrieron su tramo inferior y medio respectivamente.