Marianas (Fosas de las)

    Las fosas de las Marianas se encuentran situadas en el cuadrante occidental del océano Pacífico, al este de las islas Marianas y de las islas Filipinas. Tienen una anchura promedio cercana a los 70 kilómetros y una longitud de 2.550 kilómetros, los cuales corren en forma de semiarco en dirección suroeste-noreste siguiendo en paralelo la dorsal submarina denominada también de las Marianas. La peculiaridad de esta fosa es que es la más profunda de la Tierra, pues en su parte sudoccidental alcanza los 11.034 metros bajo el nivel del mar. La depresión fue descubierta en 1899, cuando se halló una fosa de 9.660 metros. Las exploraciones continuaron a lo largo de la primera mitad del siglo XX, de tal suerte que en 1948 los científicos norteamericanos estimaron, gracias al explorador HMS Challenger II, que la profundidad máxima de las fosas era de 11.034 metros, razón por la que a este punto, situado a 338 kilómetros al sudoeste de la isla de Guam, se le dio el nombre de Challenger Deep. En 1957 la nave soviética Vityaz logró descender hasta los 10.990 metros, estableciendo con ello un récord de inmersión que coincidió con la celebración del año internacional de Geofísica. Sin embargo, en 1960 el norteamericano Donald Wash y el científico suizo Jacques Piccard lograron descender hasta los 10.911 a bordo del Triest, un batiscafo construido por el propio Piccard, convirtiéndose así en los primeros seres humanos en situarse a profundidades tan grandes y bajo una presión de 110.000 kilopascales.

    Debido a su profundidad, las fosas de las Marianas no reciben los rayos solares, razón por la que albergan especies marinas únicas, tanto por su rareza como por su antigüedad. Una expedición japonesa que navegaba a bordo del Kaiko descubrió, a principios del 2005, diversos organismos vivos unicelulares denominados foraminíferos.