Borneo (Isla de)

    Con sus 743.330 kilómetros cuadrados, la isla de Borneo es la tercera más grande del planeta, por detrás de Groenlandia y de Nueva Guinea. Se encuentra en el cuadrante occidental del océano Pacífico y está rodeada por los estrechos de Karimata y Makasar, así como por los mares de Java, China, Célebes, Sulú y Natuna. Su territorio se divide políticamente entre el sultanato musulmán de Brunei y los estados de Malasia e Indonesia.

    Su relieve es heterogéneo, pues las mesetas centrales, situadas a una altitud promedio de 1.000 metros, están surcadas por varias montañas; la más alta es la de Kinabalu, cuya cima se sitúa a 4.175 metros sobre el nivel del mar. Los ríos más importantes son el Barito, que corre por la vertiente occidental, el Kapuas y el Rajanng, los cuales, recorren las cordilleras de la vertiente oriental de la isla. El clima de la isla es de tipo tropical, de tal suerte que las temperaturas rondan los 26 ºC a lo largo de todo el año y las precipitaciones anuales sobrepasan los 4.000 milímetros cúbicos. Tal humedad genera una densa capa vegetal compuesta por bosques de maderas preciosas (sándalo, ébano y palo de hierro), por plantas tropicales, como el plátano, el coco y el mango, y por plantas de flores variadas como las orquídeas y diversas plantas carnívoras. La fauna está compuesta por elefantes, tigres, rinocerontes, monos, leopardos, tapires, serpientes, lagartos, cocodrilos, aves y numerosas especies de insectos; para su protección, se ha establecido el Parque Nacional de Kinabalu.

    La población de la isla supera los doce millones de habitantes y se concentra en núcleos urbanos como Pontianak y Banjarmasín. Borneo cuenta con diversos recursos minerales, como mercurio, diamantes, oro, petróleo y carbón. La agricultura, centrada en la producción de frutos locales, arroz y maíz, es muy importante.