Química

    La volumetría es una de las técnicas de química analítica más empleadas. En ella se emplean sustancias llamadas indicadores, que varían de color según la composición y la concentración de las muestras analizadas.

    Ciencia que tiene como objeto el estudio de la constitución, de las propiedades y de la transformación de la materia. De esta manera, dado que la materia constituye todo el Universo, se define como una disciplina de extensión superior a la de cualquier otra ciencia.

    Así pues, en Química, resulta esencial el conocimiento de la materia y de sus atributos esenciales, frente a otras notas accidentales. Para un químico, un lingote de oro o un anillo de este metal son la misma cosa. No importa la forma, importa la materia, que, en este caso, es el oro.

    Por otra parte, también estudia los llamados fenómenos químicos, que son los que se verifican con cambio en la naturaleza de las sustancias que intervienen en ellos. Por ejemplo, si ponemos un contacto cloruro de hidrógeno (HCl) con hidróxido de sodio (NaOH), se producirá la desaparición de esas sustancias y, a costa de ella, se originarán dos nuevos cuerpos, el cloruro de sodio (NaCl) y agua (H2O). Estos procesos, denominados reacciones químicas, tienen innumerables aplicaciones, destinadas al logro de materiales nuevos, que no se encuentran en la Naturaleza, a partir de determinadas materias primas o bien a la consecución de energía.

    La Química no se limita al análisis de las sustancias que forman la materia viva y la inerte, sino que, por el contrario, extiende su campo de estudio a los cuerpos celestes, logrando, mediante procesos artificiales, la obtención de nuevos elementos químicos.

    Matraces de un laboratorio de química.

    Aunque no hay unanimidad entre los científicos a la hora de definir las ramas de la Química, es bastante común considerar en ella las siguientes divisiones:

    • Química general: estudia los principios y leyes generales que afectan a la constitución y propiedades de los cuerpos.

    • Química inorgánica: considera los elementos y los compuestos, con excepción de aquellos en los que el carbono es un elemento esencial, por lo que se extiende más bien a la materia inerte.

    • Química orgánica: modernamente es denominada química del carbono, por estudiar un conjunto de cuerpos en los que este elemento tiene una incidencia de especial importancia. Muchos de los compuestos aquí estudiados son constituyentes de la materia viva.

    • Química analítica: su finalidad es la determinación de la composición de la sustancia que configuran la materia, tanto en el aspecto cualitativo, como en el cuantitativo.

    • Química física: describe cuantitativamente las relaciones existentes entre las propiedades de la materia y su estructura.

    • Química técnica: estudia métodos para obtener sustancias de interés industrial.

    • Bioquímica: considera los procesos químicos que tienen lugar en los seres vivos.

    Además, dentro de las ramas generales mencionadas, puede hablarse de otras especialidades, como la electroquímica, la termoquímica, etc.

    La importancia de la Química es absoluta, tanto en la vida actual, como para explicar la evolución del hombre en los terrenos científico, económico y social. Cualquier objeto que consumamos o que toquemos, es casi seguro que ha sufrido algún tratamiento químico. Resumiendo, el alcance de esta ciencia se evidencia en:

    • Medicina: a partir de la iatroquímica, aparecida en el siglo XVI, en la que se comenzó a aplicar compuestos químicos para curar enfermedades, la Química ha sido esencial en la industria farmacéutica para la consecución de productos curativos, cada vez más diversificados y más eficaces.

    • Agricultura: ha logrado un importante desarrollo gracias a la Química, la cual ha ideado abonos, insecticidas, etc, que han permitido el logro de abundantes cosechas.

    • Industria: no puede entenderse la sociedad actual sin materiales como el acero, los plásticos, etc, todos ellos logrados por técnicas químicas.

    Lámina de la Encyclopédie de Diderot y D’Alembert en la que se representa un laboratorio químico del siglo xviii junto a una tabla de relación de algunos de los elementos y compuestos químicos entonces conocidos, consignados mediante símbolos alquímicos.

    Pierre y Marie Curie, descubridores de la radiactividad.