Mortalidad (tasa bruta de mortalidad)

    En demografía, el concepto de mortalidad o tasa bruta de mortalidad (Tbm) relaciona el número de fallecimientos que han tenido lugar en un año por cada mil habitantes:

    Hasta hace poco se consideraba que este índice demográfico dependía sobre todo de las condiciones alimentarias y sanitarias de la población estudiada. En los países subdesarrollados, donde las hambrunas y las deficientes condiciones sanitarias e higiénicas (carencia de medios adecuados en los hospitales, escasa potabilización del agua, etc.) diezmaban a la población, la tasa de mortalidad superaba fácilmente el 150/00 mientras que en los países más desarrollados se mantenía en torno al 100/00. Sin embargo, desde mediados del siglo XX, ambos índices se han ido equiparando: no sólo porque los países subdesarrollados han ido mejorando las condiciones sanitarias sino también porque, en algunas regiones del mundo occidental, como en Europa, el envejecimiento progresivo de la población ha provocado que cada vez haya más muertos por cada mil habitantes.

    Por ello, los demógrafos utilizan otros conceptos como la mortalidad infantil y la esperanza de vida, índices que puestos en relación con la mortalidad, ayudan a comprender mejor la dinámica de una población.