Pirámide de población

    Representación gráfica mediante un sistema de barras longitudinales de datos relacionados con el sexo y la edad de un grupo de personas.

    Pirámides poblacionales de un país desarrollado (izquierda) y uno subdesarrollado (derecha).

    Una pirámide de población se construye a partir de los datos acerca de la edad y el sexo de un colectivo humano. Cada escalón de la pirámide representa a un grupo de edad, desde los más jóvenes (la base de la pirámide) hasta los más viejos (la cúspide). A la izquierda y a la derecha de la pirámide se representa el sexo de las personas que integran la población. El número de hombres suele ser igual al de las mujeres, con muy escasas diferencias que sólo empiezan a ser perceptibles en los escalones más altos (puesto que las mujeres tienden a vivir más años que los hombres).

    En los países menos desarrollados, la base de la pirámide suele ser muy ancha, mientras que la cúspide es muy estrecha, es decir, hay más niños que ancianos. Esto no hace sino reflejar el gran número de nacimientos existente en dicho país y las dificultades que la población adulta tiene a la hora de superar guerras, enfermedades, mala nutrición, etc. Por ejemplo, en Angola, un país que vivió una cruenta guerra civil y donde las condiciones de vida son deficientes, más del 40% de la población tiene menos de 18 años mientras que sólo el 3% alcanza los 65 años. La media de edad de la población angoleña no supera en realidad los 20 años, por lo que se puede considerar, en términos demográficos, que Angola es un país “joven” o que posee una población expansiva.

    Por otra parte, en los países más desarrollados, la estructura de la población es bastante diferente. La base de la pirámide es mucho menos ancha debido a que muchas mujeres sólo tienen uno o dos hijos, a lo sumo; la cúspide, sin embargo, es más ancha que en los países subdesarrollados, ya que mucha gente llega a la ancianidad. Esto se puede comprobar en países como Suecia, donde la media de edad es de 40 años y el porcentaje de la población mayor de 65 años es igual que el de los menores de 14: un 17%. El envejecimiento de la población hace pues que las pirámides poblacionales se inviertan, de modo que sus bases sean cada vez más estrechas y sus cúspides cada vez más anchas. En este caso, se dice que la población es regresiva o “vieja”.

    Aunque sin duda las pirámides poblacionales son uno de los tipos de representación gráfica más conocidos, no son el único existente. Al fin y al cabo, los datos demográficos “brutos” pueden ser analizados de muy diferentes formas, comparando unos con otros, sacando muestras (es decir, analizando sólo un segmento de la población, por ejemplo, los adolescentes), adaptándolo a mapas físicos, etc. Todo dependerá de lo que se quiera interpretar y mostrar.