Primer Ciclo - Nivel Primario

LOS VOLCANES

Un volcán es una montaña muy especial. Los volcanes tienen en su interior una gran fisura (grieta, canal) que comunica la superficie terrestre con la capa del interior de la Tierra llamada manto.

El manto es una capa que alcanza una gran profundidad en el interior de la Tierra y en ella las temperaturas son muy, muy elevadas. Tanto, que la rocas y otros materiales que hay allí se funden formando una especie de masa ardiente que se llama magma.

Cuando en el manto se acumula mucha presión, los materiales y los gases que hay allí suben por el conducto del interior del volcán y son expulsados a la superficie. O lo que es lo mismo: se produce una erupción. El fluido ardiente que sale de los volcanes se llama lava y los gases, fumarolas.

La lava de los volcanes sale ardiendo. Es como una lengua de fuego. Al enfriarse se vuelve roca.

La lava de los volcanes sale ardiendo. Es como una lengua de fuego. Al enfriarse se vuelve roca.

La lava va cayendo por las laderas de la montaña y, al enfriarse, se convierte en roca. La acumulación de estas rocas frías va formando las laderas del volcán y el relieve de alrededor.

¿Qué partes forman un volcán?

El cuerpo del volcán, es decir, la propia montaña, se llama cono volcánico.

Dentro de él hay un conducto por donde salen los materiales, que es la chimenea.

Al final de la chimenea, en la cima del cono, hay un agujero al que se denomina cráter.

Los materiales del manto suben por la chimenea y salen al exterior por el cráter.

¿Qué ocurre cuándo un volcán entra en erupción?

No todos los volcanes entran en erupción, porque los hay extinguidos, que son los que hace mucho tiempo que no se activan.

Cuando un volcán se activa empieza a expulsar por su cráter vapor de agua, gases, cenizas, humo, rocas y lava. Todo este material va cayendo por la ladera y extendiéndose por la zona.

A veces se escuchan explosiones, e incluso se producen temblores de tierra en sus cercanías.

Le erupción de un volcán puede ser muy peligrosa, si hay poblaciones cerca de él, porque los materiales que expulsa pueden llegar a arrasar pueblos enteros.

Aunque los vulcanólogos, que son los científicos que estudian los volcanes, están intentando encontrar la forma de prever la erupciones, por el momento el único modo de evitar catástrofes es evacuando a la gente que vive cerca cuando empiezan a detectar que un volcán entra en actividad.

¿Sabías que?

El Vesubio está en Italia.

Hace casi 2.000 años, el volcán Vesubio, uno de los más peligrosos que existen y que está en Italia (Europa), entró en erupción. Tan violenta fue que sepultó dos ciudades enteras: Pompeya y Herculano.

Según un historiador de la época, la luz se oscureció (por el humo y la ceniza que salía del volcán) y la tierra se estremeció, o lo que es lo mismo, a la erupción del volcán debió acompañarle un terremoto.

En las ruinas que hoy se pueden visitar, se ven las ciudades (¡y muchos de sus habitantes!) tal como eran en el momento de la erupción, porque la vida quedó paralizada, como en una fotografía, debajo del material expulsado por el volcán.

¿Dónde hay volcanes?

Hay volcanes prácticamente en todo el mundo, pero muchos de ellos se distribuyen a lo largo de una gran zona que se llama Cinturón o Anillo de Fuego del Pacífico que rodea al océano Pacífico y que recorre el oeste del Estados Unidos, México y América Central, Perú, Chile y parte de Argentina, en el continente americano, y la zona más oriental de Asia y Oceanía.

En esta zona las placas tectónicas (grandes fragmentos de roca que constituyen la capa más superficial de la Tierra) tienen mucha actividad. Se desplazan, se hunden, se montan unas sobre otras… lo que da lugar a fenómenos como los terremotos, los tsunamis y la activación de los volcanes.

Anillo o Cinturón de Fuego del Pacífico

ATENCIÓN

La imagen del Anillo de Fuego es una representación plana de la Tierra. Pero la Tierra no es plana, es redonda y en realidad las costas por donde pasa la línea de los volcanes están una frente a otra.

Compruébalo en un globo terráqueo y verás cómo allí se ve muy bien que la zona en la que se concentran tantos volcanes tiene, en efecto, forma de aro o anillo.

En la parte americana del Anillo hay volcanes muy altos, como el Llullaillaco y el Tupungato (Chile y Argentina), el Parinacota (Bolivia y Chile), el Chimborazo (Ecuador) y... ¡el más alto del mundo!, el Nevado Ojos del Salado, en la zona que limita Chile y Argentina.

¿Sabías que?

La erupción de volcanes submarinos da lugar a veces a la formación de islas.

¿Un géiser es como un volcán?

No, no exactamente, aunque en ellos también se expulsan fuera materiales que están dentro de la Tierra y que se calientan por la proximidad del magma terrestre.

Un géiser es un chorro de agua hirviendo que sale con fuerza a la superficie de la Tierra, periódicamente.

Para que se produzca un géiser tiene que coincidir que la temperatura de las primeras capas profundas terrestres sea muy alta porque el magma esté próximo, que haya cavidades que se rellenen permanentemente con agua y que haya algún tipo de conducto por donde pueda salir el agua a la superficie.

No son muchos los lugares donde hay géiseres. Uno de ellos es Islandia. También en el Parque Nacional de Yellowstone, en los Estados Unidos. Y en algunas regiones de Japón y de Chile.

El chorro de agua de los géiseres a veces alcanza bastante altura.

¿Sabías que?

No solo hay géiseres en la Tierra. Se han observado también en algunas lunas de los planetas Saturno y Neptuno.

Repasa

Practica

Haz un volcán en casa.

Si quieres sorprender a los tuyos anímate a fabricar un volcán casero y nada peligroso.

Necesitas:

• Una botella pequeña de plástico usada (por ejemplo, de agua mineral)

• Agua

• Plastilina

• Jabón líquido

• Bicarbonato sódico

• Vinagre

• Algún colorante rojo en polvo

• Una bandeja plana

Procedimiento:

• Coloca la botella sobre la bandeja y recúbrela toda con plastilina, procurando que quede con forma de montaña.

• Echa al interior de la botella dos cucharadas de bicarbonato sódico y una del jabón líquido.

• Si tienes algún colorante rojo, añade un poco a la mezcla.

Ahora está todo listo. Es el momento de llamar a los tuyos para que presencien el espectáculo.

Cuando estén preparados, remueve un poco los ingredientes de la botella (por ejemplo con el mango de una cuchara), vierte en la mezcla un chorro de vinagre y sepárate un poco (para que no te salpique la erupción).

La reacción de la mezcla con el vinagre hará que se produzca una especie de espuma que saldrá por la boca de la botella (el cráter de tu volcán).

Fácil, ¿verdad?

Seguro que dejas a todos con la boca abierta del asombro.