Primer Ciclo - Nivel Primario

PAISAJES

Un paisaje es una extensión de terreno con unas cualidades determinadas que lo caracterizan.

En su formación y en sus características intervienen básicamente los siguientes factores:

  • el clima,

  • la vegetación,

  • los animales que habitan en él y

  • la acción del hombre.

En la Tierra existe una enorme diversidad de paisajes, que pueden clasificarse de diferentes formas según el punto de vista desde el que se contemplen. Así, por ejemplo, si se atiende al tipo de actividad económica (factor humano) que predomina en ellos, se llama paisaje rural al característico de las zonas dedicadas a la ganadería y la agricultura, en las que la densidad de población (número de habitantes por kilómetro cuadrado) no es muy alta, frente al paisaje urbano, es decir, el de las ciudades, en el que se concentran muchos habitantes, hay pocos espacios naturales y las actividades predominantes son las del sector industrial y de servicios.

Una forma tradicional de clasificar los paisajes es atendiendo a las características básicas del clima de las distintas zonas de nuestro planeta, que a su vez dan lugar a un tipo determinado de vegetación y de fauna. El resultado de la interrelación de estos factores se llama paisaje bioclimático o bioma.

Los biomas característicos de las regiones frías son la tundra y la taiga. Los de las zonas templadas y tropicales son el bosque, la selva y la sabana. Los de las zonas áridas y semiáridas son el desierto y la estepa.

ATENCIÓN

Para ampliar la información sobre el bosque, la selva y el desierto, consulta los temas correspondientes.

Regiones frías

En las zonas más frías del planeta, cerca del Polo Norte y el Polo Sur, los océanos y las tierras están cubiertos de hielo durante todo el año. En las aguas hay plancton, del que se alimentan pequeños animales, y grandes peces que sirven de presa a distintas especies de mamíferos. Algunas de estas especies son migratorias, y acuden a las regiones polares en los meses más favorables del año.

Aspecto característico de un paisaje polar.

También son muy frías las regiones situadas cerca de las cumbres de las altas cordilleras. Estas, como las zonas polares, se distinguen por sus paisajes especiales, con una flora y una fauna característicos.

LA TUNDRA

La tundra es una forma de vegetación propia de los climas fríos que se presenta en las cercanías de los círculos polares o en zonas llanas de altitud elevada. La primera es la tundra ártica y la segunda se llama tundra alpina.

La vegetación de la tundra no tiene apenas árboles; la forman musgos, líquenes, hierbas bajas y pequeños arbustos.

Entre los animales de la tundra ártica están el oso polar, el lobo, el zorro y la liebre árticos. Algunos, como esta última, en invierno presentan un pelaje blanco que les permite ocultarse de sus enemigos.

El pelo blanco de los osos polares les permite camuflarse bien.

En la tundra alpina, con fríos menos extremos que los de la ártica, pueden vivir ardillas y marmotas, que durante el invierno entran en letargo para protegerse de las bajas temperaturas.

Sabías que

En verano, el hielo de la superficie de la tundra se derrite, pero las capas subterráneas permanecen heladas.

LA TAIGA

En el hemisferio norte, en la Siberia rusa y en el norte de América, se extiende una zona de bosques llamada taiga (o, a veces, bosque boreal).

La mayoría de los árboles de una taiga son coníferas: pinos, cipreses o cedros.

En las taigas hace mucho frío y el viento sopla muy fuerte. En ellas es más habitual la nieve que la lluvia.

Extensión de coníferas característica de la taiga.

En la taiga pueden vivir animales como osos, lobos, alces, bisontes, linces, ardillas o marmotas. Muchos de ellos hibernan, es decir, se encierran en sus madrigueras para pasar la época del frío en una especie de sueño del que despiertan cuando llegan temperaturas más altas.

Sabías que

Las hojas en forma de aguja de las coníferas de la taiga hacen que resistan bien las heladas y que no pierdan mucha agua.

Regiones templadas e intertropicales

Los paisajes de las zonas templadas del planeta están atravesados por ríos y cordilleras, por lo que son muy variados. Contienen numerosas montañas, colinas, valles fluviales, cañones, cascadas y otras formaciones. Estos paisajes reciben cantidades suficientes de lluvia en las distintas estaciones del año para mantener una gran diversidad de especies de plantas y animales.

En las zonas intertropicales los ríos suelen ser caudalosos.

En los trópicos y la zona ecuatorial, las lluvias son, en general, más abundantes, y las selvas y los bosques lluviosos son paisajes muy corrientes. Los ríos suelen ser muy caudalosos, a veces con cascadas espectaculares (por ejemplo, las cataratas de Iguazú).

LA SABANA

En las zonas intertropicales de África, América (norte de la Región pampeana) y Asia se extiende la sabana, que es una llanura con una vegetación de pradera, combinada con árboles aislados y arbustos y matorrales bajos.

En este tipo de bioma, el clima es, en general, seco, aunque hay una estación de lluvias, de duración variable.

En la sabana conviven muchos animales. Algunos son cazadores, como el león o la hiena, y otros herbívoros, como el elefante, la jirafa, la cebra y la gacela. También hay muchas aves y otros pequeños animales. Junto a las plantas que crecen en la sabana, forman un ecosistema muy rico, que en muchos casos se encuentra protegido.

La sabana es un paisaje característico de las zonas intertropicales del planeta.

Sabías que

Debido a la larga duración de la estación seca, en las sabanas suelen ser frecuentes los incendios.

Las sabanas de las zonas templadas del planeta, donde se alternan los periodos secos con los lluviosos, se denominan praderas.

Regiones áridas y semiáridas

Las regiones áridas y semiáridas son aquellas en las que escasea el agua de lluvia.

En las más secas, el bioma frecuente es el desierto. En los desiertos predominan los terrenos pedregosos o los grandes arenales cubiertos de dunas. Algunos de los más secos del mundo son los del Sáhara, en África; el de Gobi, en Asia, y el de Sonora, en el norte de México y el sur de los Estados Unidos. Algunos de estos desiertos tienen lugares provistos de agua y vegetación llamados oasis.

En otras zonas que reciben más lluvias que los desiertos, aunque sufren también periodos de sequía más o menos prolongados, el bioma característico es la estepa.

LA ESTEPA

Una estepa es una zona semiárida con escaso relieve y generalmente extensa, en la que apenas hay árboles y en la que la vegetación predominante está formada por plantas herbáceas, en general adaptadas al clima seco.

La Región pampeana (Pampa) de Sudamérica es en gran parte una estepa.

Se distinguen varias clases de estepas. Algunas tienen suelos fértiles y en ellas se pueden cultivar cereales y criar ganado, sobre todo ovejas. Este tipo de estepas se encuentra sobre todo en Norteamérica, Australia y en la Región pampeana (Pampa) de Sudamérica.

Otras estepas tienen un suelo rocoso y arenoso que apenas permiten la actividad humana, como las del norte de África.

Sabías que

La palabra estepa proviene del ruso step, que significa “tierra llana”.

Repasa

PAISAJES

Los paisajes son extensiones de terreno con unas características diferenciales determinadas.

El paisaje resultante de clima + flora + fauna se llama BIOMA.

ZONAS FRíAS:

  • TUNDRA

  • TAIGA

ZONAS TEMPLADAS/TROPICALES

  • BOSQUE

  • SELVA

  • SABANA

  • PRADERA

ZONAS ÁRIDAS/SEMIÁRIDAS

  • DESIERTO

  • ESTEPA (PAMPA)

Practica

La Tierra nos ofrece paisajes maravillosos que podemos conocer de diferentes formas.

La mejor, naturalmente, es viajar. Siempre que salgas de viaje (de vacaciones, de excursión…), procura observar con atención lo que ves, toma fotografías, si puedes, y dibuja lo que hayas observado.

Después reflexiona sobre lo que hayas visto. ¿Qué tipo de paisaje era? ¿Bosque? ¿Pradera? ¿Rural? ¿Urbano?

¿Cómo era la vegetación del lugar? ¿Había animales? ¿Se trataba de una zona en la que la actividad del hombre era muy notable?

Visitar paisajes remotos es más difícil, pero puedes conocerlos igualmente, por ejemplo, a través de documentales, de películas y también leyendo libros de aventuras y de viajes.

Cuando veas una película, procura fijarte en el entorno en el que se desarrolla la acción. Si estás leyendo una historia, no pases por alto las descripciones que cuentan cómo es el lugar en el que viven o por donde pasan los personajes.